Desde el año pasado, la presencia de la Policía Federal Argentina (PFA) en Rafaela y sus alrededores se ha incrementado significativamente. En colaboración con las fuerzas locales, la Guardia Urbana de Rafaela y Gendarmería Nacional Argentina, se llevan a cabo operativos sincronizados, orientados a la prevención del delito en la región.
Uno de los operativos más destacados es el "Operativo de Prevención Federal–Saturación Sincronizada", que se implementa en todo el territorio nacional y que también incluye a Rafaela. Este operativo tiene como objetivo principal la prevención de ilícitos y se organiza a partir de una evaluación detallada del comando de la PFA, que planifica días, horarios, cantidad de efectivos, vehículos y lugares a intervenir.
Entre las acciones más frecuentes se encuentran los controles automotores en rutas y accesos a la ciudad de Rafaela, patrullajes focalizados en barrios con altos índices de criminalidad, y la identificación y requisa superficial de personas en la vía pública. Además, se realizan inspecciones vehiculares en busca de armas de fuego, estupefacientes y otros elementos ilegales.
Una de las novedades de estos operativos es la reciente inclusión de inspecciones de encomiendas en sedes de almacenamiento transitorio y en la vía pública, con el objetivo de detectar irregularidades relacionadas con la Ley de Drogas o el Código Aduanero. Estas fiscalizaciones se realizan con la intención de intervenir ante posibles delitos de mayor magnitud.
Los últimos operativos en Rafaela, centrados en barrios como Saspe, Italia, Barranquitas, 2 de Abril, Fátima y Villa Podio, han tenido un impacto positivo. En ellos, la PFA ha logrado la detención de al menos tres personas sorprendidas con material estupefaciente, cuyos casos están siendo investigados por el Ministerio Público de la Acusación de Rafaela. Además, en los controles de las rutas nacionales y provinciales, se ha logrado la captura de dos prófugos de la justicia, quienes intentaban escapar hacia el norte del país.
Las intervenciones en los barrios tienen como principal objetivo la detección de armas de fuego y estupefacientes, con el fin de anticiparse a posibles hechos de violencia. Este esfuerzo ha sido recibido positivamente por los vecinos de Rafaela, quienes han manifestado su satisfacción con el trabajo de la Policía Federal, que ha logrado generar un ambiente de mayor tranquilidad y seguridad.