Un violento episodio alteró la siesta de Sunchales este sábado, cuando una discusión entre los ocupantes de dos motos terminó a los tiros en una vereda del barrio San Martín. El hecho ocurrió alrededor de las 16:30 en la intersección de San Martín y 9 de Julio, donde varios vecinos descansaban y niños jugaban en la calle.
Según relataron testigos, dos jóvenes llegaron en moto y mantuvieron un intercambio verbal con otro joven que ya se encontraba en el lugar. La discusión escaló rápidamente hasta que uno de los ocupantes extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar. Los presentes dijeron haber escuchado “cinco o seis detonaciones”, lo que generó una inmediata corrida hacia el interior de las viviendas. “No tenemos paz. Tuvimos que meter a los chicos adentro”, contó una vecina que prefirió mantener su identidad en reserva.
Un joven herido y operativo policial inmediato
El ataque dejó como saldo un herido: Brian Ezequiel Coronel, de 24 años, quien recibió un disparo en la pierna derecha. Fue trasladado en primera instancia al Hospital “Amílcar Gorosito” y luego derivado al Hospital Regional de Rafaela, donde profesionales confirmaron que la lesión no reviste gravedad.
Tras el hecho, personal de la Comisaría Tercera y de la Policía de Investigaciones activó un operativo cerrojo. En menos de 20 minutos lograron interceptar a dos sospechosos a unas ocho cuadras del lugar. También secuestraron un revólver calibre 38 con tres vainas servidas.
Detenidos con antecedentes y una esquina marcada por conflictos
Los detenidos, de 19 y 22 años y residentes del barrio 1.100 Viviendas, fueron señalados por vecinos como protagonistas de otros episodios violentos. “Siempre son los mismos”, afirmaron, y denunciaron además la presencia de venta de droga en esa misma esquina, lo que genera preocupación constante en la zona.
La justicia investiga un posible ajuste de cuentas
El fiscal Juan Manuel Puig, de la UFI Sunchales, ordenó allanamientos en tres domicilios vinculados a los sospechosos, además del secuestro de celulares y peritajes balísticos para reconstruir la secuencia del ataque. La principal hipótesis apunta a un posible ajuste de cuentas relacionado con estupefacientes.
Ambos detenidos quedaron imputados por el delito de tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, y el juez de Garantías dictó prisión preventiva por 30 días mientras avanza la investigación.