Este jueves 19 de marzo se llevó a cabo una clase abierta en defensa de la universidad pública frente a la sede de la Universidad Nacional de Rafaela (UNRAF), ubicada en la intersección de Bv. Roca y Artigas. La actividad fue organizada de manera conjunta por docentes y no docentes de UNRAF y UTN Rafaela, en el marco del plan de lucha que se desarrolla en todo el país en reclamo por la aplicación de la ley de financiamiento universitario y la recomposición salarial del sector.
Durante la jornada, los participantes dialogaron con estudiantes y vecinos para visibilizar la situación que atraviesa el sistema universitario. Cecilia Perren, docente de UNRAF e integrante de la comisión de género del SIDI, explicó que la convocatoria tuvo como objetivo informar a la comunidad.
“Convocamos esta clase abierta para conversar con la comunidad académica y con la sociedad en general sobre la situación del sistema universitario. Tenemos una ley de financiamiento universitario aprobada que no se está cumpliendo. Esa ley incluye nuestros salarios, pero también recursos para infraestructura, funcionamiento y becas para los estudiantes”, señaló.
Perren remarcó que el conflicto no debe interpretarse como un reclamo sectorial, sino como una problemática que afecta a toda la sociedad.
“A veces parece una lucha de un sector, pero el sistema universitario público es fundamental para el país. Es una herramienta de ascenso social. Muchas personas trabajadoras pudieron estudiar en la universidad pública y mejorar sus condiciones de vida, por eso es importante defenderla”, sostuvo.
En relación con las medidas de fuerza, adelantó que el plan de lucha continuará en las próximas semanas.
“Por ahora hay un paro previsto para el 31 de marzo. Nosotros formamos parte de FEDUN y del Frente Universitario, donde se coordinan acciones con universidades de todo el país. Después cada localidad decide cómo adherir, pero las medidas son nacionales”, explicó.
Por su parte, Joel Moreno, personal no docente de UTN Rafaela, describió la difícil situación económica que atraviesan los trabajadores del sector.
“Hoy estamos pasando una situación económica dura. La universidad está en un plan de lucha largo, con una ley aprobada hace más de 200 días que no se cumple, y los salarios quedaron muy atrasados”, manifestó.
Moreno señaló además que en su caso el sueldo universitario es el único ingreso familiar. “Es mi único trabajo y el sustento de mi familia (...) se hace muy difícil afrontar el día a día”, expresó.