El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, y el ministro de Economía, Pablo Olivares, encabezaron este miércoles una conferencia de prensa para informar la situación tras el reclamo del personal de las fuerzas de seguridad y confirmar la apertura de una instancia de diálogo.
Cococcioni aseguró que, pese al conflicto, “la seguridad estuvo garantizada” en la provincia y particularmente en Rosario. Detalló que en los días previos hubo no menos de 100 móviles en la ciudad, 140 efectivos caminantes y entre 50 y 60 móviles de fuerzas federales, en un trabajo coordinado con el Ministerio de Seguridad de la Nación.
Según explicó, la operatividad policial osciló entre el 80 y el 90% durante los momentos más críticos y se consolidó en un 90% tras el último cambio de guardia. “No hubo situaciones de gravedad y todas las incidencias fueron atendidas”, remarcó.
Diálogo tras la normalización del servicio
El ministro aclaró que el Gobierno nunca se negó a dialogar, pero que había puesto como condición previa la recuperación de niveles razonables de patrullaje y presencia en calle.
Una vez verificado ese cumplimiento, funcionarios provinciales recibieron en la sede de Gobierno a referentes del personal que se había manifestado. Cococcioni reconoció que, al no existir canales formales de representación gremial en la fuerza, la interlocución resulta compleja.
Además, instó públicamente al escaso personal que aún no retomó tareas a reincorporarse de inmediato al servicio, incluso a quienes fueron notificados de medidas administrativas preventivas. Con respecto a esto último, se levantará la disponibilidad para quienes se presenten a la brevedad a brindar servicio.
El eje del reclamo: salarios
El funcionario de la cartera de Seguridad señaló que, con el correr de los días, el reclamo se centró principalmente en la cuestión salarial. El planteo central, indicó, es que el efectivo de menor jerarquía, sin antigüedad ni adicionales, perciba un ingreso cercano a la canasta básica.
“El fondo del reclamo lo entendemos y lo consideramos muy atendible”, afirmó el ministro de Seguridad, quien sostuvo que la fuerza realizó un “esfuerzo sobrehumano” en los últimos dos años para revertir los altos índices de violencia que registraba la provincia.
Recordó que Santa Fe llegó a tener entre 400 y 450 homicidios dolosos anuales y destacó que la mejora en los indicadores de seguridad fue posible gracias a la exigencia y el compromiso del personal policial y penitenciario.
Por su parte, el ministro de Economía, Pablo Olivares, confirmó que la Provincia garantizará que el personal del escalafón de seguridad general y del Servicio Penitenciario que porta arma y cumple una carga horaria de 48 horas semanales o más no tenga un ingreso inferior al valor de la canasta básica para un hogar tipo.
Ese monto es publicado mensualmente por el INDEC y, según explicó, servirá como referencia para la recomposición salarial, especialmente en los rangos inferiores.
Olivares reconoció la alta carga horaria del sector y el impacto que eso tiene en la vida familiar, al tratarse en muchos casos de hogares que dependen casi exclusivamente del salario policial.
“El estrés que generó la exitosa forma en que se abordó el problema de seguridad debe atenderse y compensarse”, sostuvo.