En un clima de fuerte tensión institucional, la provincia de Santa Fe fijó una postura crítica frente al proyecto de modificación de la Ley de Salud Mental 26.657 enviado por el Ejecutivo Nacional al Senado. Según advirtieron las autoridades sanitarias locales, la iniciativa representa un quiebre en el modelo de cuidados que la provincia sostiene desde hace décadas, priorizando el encierro y la figura del psiquiatra por sobre el abordaje comunitario.
Inconsulsa y "a contramano" de la realidad local
Gonzalo Chiesa, secretario de Gestión y Fortalecimiento Institucional del Ministerio de Salud provincial, expresó su malestar tras participar en la reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa). El funcionario señaló que el proyecto fue presentado "de manera repentina" sin pasar por los ámbitos de debate correspondientes, como el Consejo Federal de Salud Mental (Cofesama), que no es convocado desde 2024.
“No se discute solo una ley, se discute un modelo de cuidado”, enfatizó Chiesa. Para Santa Fe, el texto nacional propone un retorno al modelo médico-hegemónico, donde las decisiones recaen exclusivamente en la psiquiatría, ignorando la importancia de los equipos interdisciplinarios (psicólogos, trabajadores sociales, terapistas ocupacionales) que hoy lideran la atención en la provincia.
El dato clave: Internación en hospitales generales
Uno de los puntos de mayor roce es el concepto de desmanicomialización. Mientras Nación plantea "internaciones especializadas" que podrían dar continuidad a los viejos manicomios, Santa Fe exhibe resultados concretos: el 80% de las internaciones por salud mental en la provincia se realizan en hospitales generales.
"Este dato demuestra que el sistema de salud puede dar respuesta desde una mirada integral y no desde el aislamiento", explicó el funcionario. Además, criticó el cambio de terminología del proyecto nacional, que reemplaza "padecimiento mental" por "trastorno", término que considera reduccionista y biologicista.
Autonomía y financiamiento en riesgo
La ministra de Salud, Silvia Ciancio, fue tajante al asegurar que Santa Fe sostendrá su propio plan provincial, basado en una ley propia de los años 90 que fue pionera en el país. La preocupación también se extiende a la formación de profesionales: Nación decidió dejar de financiar en 2026 las Residencias Interdisciplinarias de Salud Mental (RISaM), obligando a la provincia a hacerse cargo del costo para mantener equipos con miradas diversas.
“Vamos a sostener nuestro plan porque estamos convencidos de que es el camino más adecuado. Los usuarios no pueden quedar sin cobertura por un cambio que parece más una distracción que una solución real”, concluyó Chiesa, dejando en claro que la provincia no retrocederá en los derechos conquistados en materia de salud comunitaria.