Tras el tiroteo que conmocionó a la comunidad de San Cristóbal, el diputado provincial de la UCR, Marcelo González, brindó un diagnóstico preocupante sobre la situación social, educativa y familiar que atraviesa la ciudad.
En diálogo con Radio Mitre Santa Fe, el legislador —quien además es docente— aseguró que el impacto del hecho será duradero en una localidad donde “todos se conocen”.
Una comunidad atravesada por el dolor
“San Cristóbal tiene 15 mil habitantes, nos conocemos todos. El clima no es el mejor y esto va a dejar huellas por muchísimo tiempo”, expresó González.
Incluso, comparó la magnitud del impacto con momentos críticos del pasado: “Esto es peor que lo que nos pasó en los años 90 cuando cerró el ferrocarril y gran parte de la ciudad se fue”.
En ese marco, destacó el trabajo conjunto de equipos del Ministerio de Educación, Salud y áreas de asistencia que ya intervienen en la contención de alumnos, docentes y familias, aunque advirtió que la recuperación “llevará mucho tiempo”.
Una trama más compleja detrás del ataque
El diputado planteó que, si bien no se descartan situaciones de bullying o problemáticas familiares, existe una dimensión más profunda vinculada al entorno digital.
“Hay juegos y comunidades en redes que funcionan como una especie de captación, casi como sectas”, señaló, al referirse a plataformas donde jóvenes interactúan bajo anonimato.
En ese sentido, remarcó que este tipo de dinámicas ya se observan en otros países, especialmente en Estados Unidos, donde los ataques escolares son más frecuentes.
Además, hizo referencia a la existencia de perfiles en redes sociales donde se compartían contenidos violentos y hasta mensajes de validación tras el ataque. “Es aberrante, pero es parte de cómo operan estos grupos”, afirmó.
Asimismo, puso el foco en el rol clave de las familias para prevenir este tipo de situaciones. “Más allá del trabajo de docentes y equipos interdisciplinarios, si no hay diálogo en la familia, es muy difícil encontrar soluciones”, sostuvo.
Y agregó: “Tiene que ser un diálogo abierto, de confianza, no de represalia”.
También reconoció que existe una brecha entre adultos y jóvenes respecto al uso de redes sociales: “Para los chicos es un ámbito natural, pero para padres y docentes muchas veces es un terreno desconocido”.
Según explicó, estos grupos operan a través de plataformas como mensajería y redes sociales, donde seleccionan perfiles vulnerables y los incorporan progresivamente.
¿Hace falta más regulación?
Consultado sobre posibles medidas desde la política, el legislador consideró que algunas iniciativas, como la regulación del uso de celulares en escuelas, pueden ayudar, pero insistió en que el eje debe estar en el ámbito familiar.
“Los dirigentes tenemos que capacitar a los padres para detectar estas situaciones, pero la clave sigue siendo escuchar a los chicos”, indicó.
Investigación en curso y clases suspendidas
En cuanto a la situación escolar, González confirmó que las clases continuarán suspendidas al menos hasta la próxima semana, debido a que la fiscalía sigue trabajando en el establecimiento.
“Hay elementos dentro de la escuela que están siendo analizados, como mochilas, carpetas y computadoras, que pueden aportar información clave”, detalló.
Finalmente, remarcó la necesidad de que lo ocurrido sirva como alerta más allá de la ciudad: “Esto no es solo San Cristóbal. Es un problema que puede aparecer en cualquier comunidad. Tenemos que abrir los ojos”.