Rafaela Noticias viajó hasta la jurisdicción de Vila, específicamente a una zona ubicada a 5 kilómetros al sur de la Ruta 70, para dialogar con los productores que enfrentan una situación desesperante. En un escenario donde el agua no da tregua, los campos productivos han quedado convertidos en reservorios y la logística para retirar la producción se ha vuelto una odisea. En la entrevista, Federico Porta, productor local, detalló que la zona afectada se encuentra a solo 2 kilómetros del Canal Vila-Cululú. A pesar de ser tierras de alta productividad (clase 2, 3 y 4) con maizales que rinden hasta 8.000 kilos, hoy la superficie está cubierta de agua. La preocupación aumenta al observar que el escurrimiento se ha frenado: "Está entrando mucha más agua de la que sale", explicó el productor, señalando que los canales secundarios han dejado de funcionar porque el canal principal está completamente saturado. La zona es un núcleo lechero vital que abastece a las industrias locales, pero la falta de infraestructura está pasando factura. De los casi 20 tambos que tiene el distrito de Vila, solo tres o cuatro cuentan con caminos mejorados.
- Logística de emergencia: actualmente, la leche debe ser retirada mediante tractores y tanques debido al estado de los caminos rurales.
- Inversión vs. Realidad: los productores lamentan que, a pesar de invertir en tecnología (como software de gestión de ordeñe para más de 200 vacas), la falta de mantenimiento vial anula cualquier progreso.
- Aislamiento: la gravedad de la situación quedó expuesta cuando el productor mencionó que los tamberos no pudieron asistir a una capacitación del INTA por la imposibilidad física de salir de los establecimientos.
El reclamo de la comunidad de Vila hacia las autoridades es histórico y se renueva con cada lluvia: una solución definitiva para los caminos rurales que permita sostener una producción eficiente y evitar que el esfuerzo de los productores termine diluido en el barro.