La reforma constitucional en marcha en la provincia de Santa Fe contempla una serie de modificaciones y actualizaciones en distintos artículos y ejes temáticos. En ese marco, la convencional constituyente Gisel Mahmud, en representación del Partido Socialista, propuso la inclusión de diez derechos digitales en la nueva redacción.
“Estamos trabajando para que Santa Fe tenga una Constitución moderna, capaz de contemplar los cambios tecnológicos que transformaron la vida cotidiana y que seguirán marcando el futuro”, explicó Mahmud, en referencia al contexto actual de hiperconectividad y digitalización. Según detalló, el proyecto busca dejar sentado en la Constitución provincial el acceso universal a internet, la protección de datos personales, la promoción del desarrollo tecnológico y el derecho a la desconexión laboral, entre otros aspectos.
Mahmud señaló que la iniciativa busca anticiparse a los desafíos que impondrá la tecnología en las próximas décadas. “Queremos que el acceso a la conectividad esté garantizado tanto para quienes viven en centros urbanos como en zonas rurales”, afirmó. Además, hizo hincapié en que la alfabetización digital debe formar parte del sistema educativo y que se deben establecer principios básicos sobre el uso ético de herramientas como la inteligencia artificial.
Durante su exposición, la convencional mencionó que hasta el momento no se han presentado resistencias significativas al proyecto, aunque reconoció que se trata de un tema novedoso, aún poco abordado en las constituciones provinciales. “La tecnología trajo nuevas oportunidades, pero también nuevos problemas, como el grooming, las estafas virtuales o los riesgos asociados al uso de plataformas sin regulación”, señaló.
En cuanto al derecho a la desconexión, Mahmud recordó que ya está contemplado en la Ley Nacional de Teletrabajo sancionada durante la pandemia, y que su incorporación en la Constitución permitiría avanzar en políticas públicas que resguarden la salud mental de trabajadores y trabajadoras. “Queremos entornos laborales saludables, donde los horarios estén claros y haya espacio para la vida personal”, explicó.
Finalmente, la convencional enfatizó la necesidad de reducir la brecha digital. “La desigualdad en el acceso a la tecnología genera exclusión. Es fundamental que todas las personas, sin importar su edad o lugar de residencia, tengan las herramientas necesarias para estudiar, trabajar y desarrollarse”, concluyó.