El sector textil atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años a nivel nacional y en Rafaela el panorama no es ajeno a esa realidad. Así lo describió Marcelo Lombardo, secretario general de SOIVA, al analizar la situación actual de la actividad.
Según explicó, la industria se encuentra en un escenario crítico, con pérdida de puestos de trabajo y cierre de empresas en distintos puntos del país. En ese contexto, la preocupación es extrema, ya que la combinación de caída de ventas, retracción del consumo y dificultades para sostener la producción configura lo que definió como una “tormenta perfecta”.
En el caso puntual de Rafaela, destacó que hasta el momento no se registraron despidos ni atrasos en el pago de salarios. Sin embargo, advirtió que se observa una notoria caída en los niveles de producción y una capacidad instalada ociosa muy importante, lo que mantiene en alerta tanto a trabajadores como a empresarios.
Lombardo remarcó que el clima en las plantas es de incertidumbre. Muchos operarios llegan a sus puestos y se encuentran con circuitos productivos interrumpidos o con escaso nivel de actividad. Las empresas intentan reconvertirse, buscar nuevos nichos comerciales o alternativas que les permitan sostenerse, pero el escenario es inestable.
La particularidad de la industria colchonera
En Rafaela, una parte significativa de los afiliados al gremio se desempeña en la industria colchonera, concentrada principalmente en dos grandes empresas del sector.
De acuerdo a lo señalado por el dirigente, este segmento cuenta con algunas ventajas competitivas frente a otros rubros textiles, ya que el producto —por sus dimensiones— no resulta sencillo de importar debido a los costos logísticos. Esto brinda cierto resguardo frente a la competencia externa.
No obstante, aclaró que el movimiento es irregular: se registran picos de alta producción que, de manera repentina, pueden caer abruptamente. Además, por las características del producto, el trabajo suele organizarse a pedido, lo que limita la posibilidad de acopio y genera fuertes vaivenes en el ritmo laboral.
Paritarias en un contexto adverso
En paralelo, el gremio se encuentra en plena discusión salarial. Lombardo reconoció que las negociaciones se desarrollan en un marco sumamente complejo.
Explicó que, en lugar de debatir mejoras salariales, muchas veces la prioridad pasa por garantizar el sostenimiento de los puestos de trabajo. Señaló que los salarios se encuentran deprimidos y que existe un malestar comprensible entre los trabajadores, dado que los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
Al mismo tiempo, indicó que del otro lado de la mesa se encuentran empresas que también atraviesan una situación delicada, lo que dificulta encontrar puntos de equilibrio. Si bien continúan las conversaciones y se buscan alternativas para generar algún tipo de mejora, el panorama general es incierto.
Por ahora, en Rafaela no hay despidos, pero la caída en la producción y la capacidad ociosa mantienen encendida la señal de alerta en uno de los sectores industriales más importantes de la ciudad.