En la mañana de este miércoles, la plaza Sarmiento fue escenario del acto central por el Día del Maestro en Rafaela, donde docentes, alumnos y representantes gremiales se reunieron para homenajear la figura de Domingo Faustino Sarmiento y, en especial, a cada maestro y maestra que día a día sostienen la escuela pública.
En ese marco, la secretaria general de AMSAFE Castellanos, Gabriela Werlen, compartió un mensaje cargado de reconocimiento y compromiso hacia la docencia.
“Septiembre es el mes de la docencia y este día en particular nos invita a mirarnos, reconocernos y valorar nuestra tarea, porque mientras haya un docente, un alumno y una escuela, seguirá viva la promesa de un futuro mejor”, expresó Werlen en el inicio de su discurso.
Educación y familia: un trabajo conjunto
La dirigente sindical destacó la importancia del esfuerzo compartido entre docentes y familias en el proceso educativo, sobre todo en las primeras etapas de alfabetización. “Somos parte de una misma misión: acompañar a cada niño y niña, ese pequeño ciudadano en formación que necesita motivación, estímulo y oportunidades para descubrir el mundo que los rodea”, señaló.
Apelando a la mirada pedagógica de Jean Piaget, Werlen remarcó que la tarea docente va más allá de la transmisión de conocimientos: “El docente es facilitador de aprendizajes, guía, despierta la curiosidad y abre caminos para que cada estudiante pueda pensar, crear y transformar”.
Desafíos de la educación actual
En otro tramo de su mensaje, la secretaria de AMSAFE Castellanos hizo hincapié en los desafíos que enfrenta hoy la educación argentina y santafesina: mejorar la calidad y garantizar la equidad, adaptarse a las nuevas tecnologías y preparar a los alumnos para un mundo en permanente cambio.
“Las competencias actuales son múltiples y complejas, involucran lo pedagógico, lo tecnológico, lo social y lo emocional. Por eso es fundamental reivindicar nuestra profesión”, afirmó.
Reclamos y reconocimiento
Werlen también subrayó la necesidad de contar con condiciones laborales justas, salarios dignos y políticas educativas que valoren e inviertan en la formación y el bienestar docente.
“Garantizar la educación pública, gratuita y de calidad no es un privilegio, es un derecho y una prioridad que todo gobierno debe sostener”, aseguró.
Asimismo, reconoció el trabajo de los docentes jubilados, a quienes definió como “inspiración y ejemplo”, recordando que cada derecho conquistado fue fruto de la lucha colectiva.
Una vocación que deja huellas
Para finalizar, Werlen destacó que ser docente es mucho más que un empleo: “Ser docente no es solo un trabajo, es una forma de dejar huellas en la historia y en la vida de cada estudiante. Sigamos luchando, unidos y convencidos, por una escuela pública que garantice igualdad de oportunidades, pensamiento crítico y herramientas para enfrentar un mundo en constante transformación”.