Tras el ataque ocurrido en una escuela de San Cristóbal, que dejó un adolescente fallecido y varios heridos, crece la preocupación por la violencia en ámbitos educativos. En este contexto, Pablo Mainer, referente de “Hablemos de Bullying” y vocero de Argentinos por la Educación, analizó el caso y llamó a abordar el problema desde una mirada integral.
“El hecho es excepcional, pero no aislado. Surge de un clima social donde la violencia, el insulto y la descalificación están presentes”, sostuvo. En ese sentido, explicó que la escuela funciona como una “caja de resonancia” de lo que ocurre en la sociedad y en los entornos familiares.
Mainer remarcó que estos episodios no ocurren de un día para el otro, sino que son el resultado de procesos donde muchas veces hubo señales previas que no fueron advertidas o fueron minimizadas. “Son trayectorias donde seguramente hubo malestar o conflictos que no se leyeron a tiempo”, señaló.
En relación a los adolescentes, destacó el crecimiento de problemáticas vinculadas a la salud mental, como la ansiedad, la depresión y las autolesiones. “La adolescencia es una etapa compleja, donde lo emocional predomina y los adultos deben ser ese lugar de contención y escucha”, explicó.
Sobre el bullying, advirtió que no se trata solo de un vínculo entre agresor y víctima, sino de un contexto más amplio que puede favorecer estas situaciones. “Hay entornos que avalan, callan o incluso se ríen, y eso también construye el problema”, indicó.
Además, hizo hincapié en el rol de las redes sociales, señalando que hoy no se puede hablar de bullying sin incluir el ciberbullying. “Las plataformas amplifican el daño, el tiempo y el alcance. Más del 80% de los casos tienen origen en situaciones presenciales”, afirmó.