Ante los reclamos de vecinos por sabor y olor inusuales en el agua, el vocero de Aguas Santafesinas, Germán Nessier, explicó que estos cambios se deben a la bajante del río, que altera temporalmente las características naturales del agua que se capta para potabilizar. A pesar de estas modificaciones sensoriales, Nessier afirmó que el servicio sigue cumpliendo con todos los parámetros de potabilidad exigidos y que no representa ningún riesgo para la salud.
Según detalló, las percepciones como sabor a tierra o el olor a cloro no implican una falla del sistema, sino que son consecuencias normales en contextos de variaciones ambientales como las bajantes. Estas modificaciones no se limitan a una zona específica de la ciudad, ya que tienen relación directa con la fuente de captación y no con la red de distribución. La empresa, de todos modos, implementó medidas correctivas y mantiene un monitoreo constante del comportamiento del río.
Consultado por el reciente aumento tarifario, Nessier informó que la actualización fue autorizada por el Ministerio de Obras Públicas de la provincia y se aplicará en dos etapas: un 20% en mayo y un 10% adicional en el cuarto bimestre del año. La decisión se enmarca en un plan para equilibrar las cuentas operativas de la empresa, que aún depende del Tesoro Provincial para cubrir sus gastos.
La suba también busca sostener el ambicioso plan de obras en curso, como la mejora de redes y la rehabilitación integral del colector cloacal general de la ciudad. Nessier explicó que la aplicación de la tarifa será escalonada y dependerá del sistema de facturación de cada localidad, diferenciando entre usuarios con medidor y aquellos con consumo asignado.