La situación del mercado de alquileres en Argentina atraviesa un momento crítico. Según Alejo Muratti, economista del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), los aumentos en los precios de los alquileres durante los últimos meses han superado el ritmo de la inflación. Esta tendencia, sumada a la caída del poder adquisitivo, pone a los inquilinos en una situación cada vez más insostenible.
Alquileres por las nubes
Desde el CESO se realiza un seguimiento mensual de los precios de oferta de alquileres en diferentes tipos de unidades: monoambientes, departamentos de dos y tres ambientes, y otros más amplios. En los últimos dos meses, los aumentos en estos precios no solo no se desaceleraron, sino que se ubicaron por encima del índice de inflación.
“Es un llamado de alerta para los inquilinos”, advirtió Muratti en diálogo radial. En abril, el valor mediano de un monoambiente en la región de Santa Fe fue de 260.000 pesos, mientras que un departamento de dos ambientes se ubicó en 350.000 pesos y uno de tres ambientes, en 450.000 pesos.
Alquilar con un sueldo mínimo: misión imposible
La relación entre ingresos y costo de alquiler es otro de los puntos críticos que destacó el economista. Un jubilado que cobra la mínima con bono debe destinar el 73% de sus ingresos para alquilar un monoambiente, mientras que un trabajador con salario mínimo vital y móvil (actualmente en torno a 296.832 pesos) debería destinar casi el 90% de su ingreso para cubrir el mismo gasto.
“Las asociaciones de inquilinos consideran que un porcentaje razonable del ingreso destinado al alquiler no debería superar el 33%. Hoy estamos muy lejos de eso”, remarcó en diálogo con Mitre Santa Fe.
Departamentos vacíos y especulación inmobiliaria
La falta de regulación y la especulación agravan el problema. Según Muratti, hay muchas unidades terminadas que no se ofrecen en alquiler. Esto responde a una lógica especulativa por parte de propietarios que prefieren mantener los inmuebles vacíos a la espera de una valorización futura, en lugar de alquilarlos a precios accesibles.
“El mercado está desregulado. Los oferentes están concentrados y tienen el poder de imponer precios muy por encima de lo que los inquilinos pueden pagar”, explicó.
Gastos que se suman
A los precios de alquiler se deben sumar otros gastos esenciales como expensas, impuestos y servicios. Según el economista, las expensas pueden representar un 16% adicional, es decir, entre 40.000 y 50.000 pesos más por mes.