En el marco de la Semana del Árbol, el Parque Federal de Santa Fe fue escenario de una plantación de 30 ejemplares de algarrobo blanco, una especie nativa que se adapta a las condiciones del suelo local. La actividad contó con la participación de estudiantes y vecinos, y fue impulsada por la Asociación Parque Federal.
Su presidente, Joaquín Azcurraín, resaltó que el espacio verde “es una obra inconclusa que tuvo grandes avances, sobre todo desde 2010, con la Redonda y la instalación de senderos e infraestructura, pero aún falta mucho en materia de luminarias y seguridad”. En ese sentido, mencionó la necesidad de mayor presencia de controles los fines de semana, cuando la afluencia de público se incrementa.
Azcurraín explicó que la plantación de árboles busca consolidar al Parque como “una unidad ambiental y un aula abierta para la comunidad”. Además, subrayó que especies como el algarrobo o el lapacho ofrecen mayores posibilidades de arraigo y contribuyen a generar sombra y oxígeno en un espacio muy concurrido.
Sobre los desafíos actuales, el dirigente advirtió sobre asentamientos irregulares en terrenos ferroviarios linderos. “Es un problema que afecta no solo al Parque, sino a toda la red ferroviaria de la ciudad. Requiere de soluciones habitacionales que deben abordar los distintos niveles del Estado”, afirmó.
Finalmente, valoró el trabajo conjunto con instituciones y la comunidad: “El Parque Federal es el segundo espacio más usado de la ciudad y necesita que sigamos sumando intervenciones de paisajismo, arbolado e iluminación para que sea cada vez más lindo y seguro para todos”.