El ingeniero Juan Borus, del Instituto Nacional del Agua, explicó en una entrevista con Radio Mitre Santa Fe las razones detrás de las intensas lluvias y sus impactos en la región.
Según Borus, la región, que abarca la Cuenca del Plata con más de 3 millones de kilómetros cuadrados, está experimentando una activación de la humedad atmosférica, especialmente en la mitad norte de las provincias de Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos. Este patrón climático se ha mantenido constante desde fines de noviembre, y se espera que continúe, con pronósticos de lluvias recurrentes en lo que resta del verano.
Borus resalta "la variabilidad climática y la dinámica climática como factores cruciales que potencian los cambios hidrológicos". Señala que "esta variabilidad, cada vez más marcada y frecuente, es una manifestación evidente del cambio climático". Aunque en décadas anteriores era escéptico al respecto, ahora reconoce la importancia de la variabilidad climática en eventos extremos como las actuales inundaciones en el norte santafesino.
En relación a la situación del río Paraná, Borus anticipa un "descenso continuo durante enero, con niveles oscilantes en febrero y un posible ascenso hacia fines de marzo o principios de abril". Sin embargo, advierte que "la mayor atención debe centrarse en los ríos Salado y Saladillo Setúbal, donde la saturación de los suelos debido a las intensas lluvias podría generar crecidas rápidas con cualquier precipitación adicional".
Borus concluyó que "la variabilidad climática está afectando drásticamente las condiciones hidrológicas en la región, y la incertidumbre persistirá en los pronósticos a medida que eventos extremos como las inundaciones se vuelven más frecuentes e intensos".
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