En la previa de la Nochebuena, el padre Diego Sosa, párroco de la iglesia San Cayetano, en barrio Guadalupe Oeste, compartió una profunda reflexión sobre el significado de la Navidad en un contexto atravesado por dificultades sociales, tensiones y violencia. En diálogo con Hoy por Hoy, por Radio Mitre Santa Fe, sostuvo que esta celebración tiene dos dimensiones inseparables: la espiritual y la social.
“El nacimiento de Jesucristo es un hecho histórico concreto donde se manifiesta el amor de Dios, un amor que puede llenar el corazón humano incluso en medio de las pobrezas, heridas y tensiones”, expresó. Al mismo tiempo, remarcó que esa experiencia espiritual debe reflejarse en la vida cotidiana: en los encuentros familiares, con amigos y también en la forma de afrontar los conflictos sociales. “Vivimos tiempos con mucha falta de diálogo, empatía y miradas amables”, advirtió.
El sacerdote señaló que estas tensiones se evidencian con fuerza en las redes sociales y en los vínculos diarios, donde “cuesta escucharse y ponerse de acuerdo”. También hizo referencia al clima de violencia, temor e incertidumbre que atraviesa a la sociedad: “Muchas veces la violencia nace en los corazones y después se expresa hacia afuera, incluso dentro de las familias o entre chicos”.
Consultado por los robos que sufrió la parroquia San Cayetano durante el año, Sosa lamentó que se trate de una problemática extendida en el barrio, que también afectó a escuelas, clubes y vecinos. Si bien destacó la solidaridad de la comunidad y el acompañamiento institucional, remarcó que “lo triste es naturalizar estas situaciones y resignarse a vivir así”, y llamó a un compromiso social más profundo.
Finalmente, el párroco invitó a vivir la Navidad con sentido y proyección en el tiempo. Recordó que este martes a las 20 horas se celebrará la Misa de Nochebuena en San Cayetano y dejó un mensaje de bendición: “Que podamos hacerle lugar a Dios para que traiga paz y amor, y que ese espíritu no dure solo una noche, sino que renueve nuestros vínculos para que el mundo sea, aunque sea, un poquito mejor”.