En diálogo con Hoy por Hoy en Mitre Santa Fe, María, referente de la Red de Mujeres Policías, expresó su preocupación por los hechos recientes en Nueva Esperanza, donde vecinos denunciaron amenazas por parte de un efectivo policial con antecedentes de violencia. “A veces se lo justifica porque es ‘un buen empleado’, pero se están naturalizando conductas graves dentro de la institución”, advirtió.
Según explicó, desde la Red fueron pioneras en crear un programa de acompañamiento psicológico que luego fue tomado como base para el que rige actualmente en la provincia. Sin embargo, denunció que muchas problemáticas siguen sin abordarse: “Hay violencia, adicciones, depresiones, y nadie las trabaja. Muchos compañeros viven situaciones extremas todos los días y no reciben contención”.
María criticó el traslado de agentes conflictivos como única solución: “Estamos cambiando el problema de lugar. Hay que actuar con seriedad. No se puede permitir que alguien armado y con problemas evidentes siga prestando servicio”. Además, cuestionó la falta de reglamentación en los operativos de antidoping: “No se trata solo de controles, sino de políticas serias para la salud mental”.
La integrante de la Red también se refirió al impacto económico y laboral en la salud emocional de los policías: “Trabajamos 12 por 36, muchos hacen adicionales y otros buscan changas porque no alcanza. Esa presión también enferma y no se puede justificar la violencia por eso, pero hay que entenderla”.
“Hay mucho por corregir, pero también muchas ganas de trabajar bien”, finalizó. María remarcó la necesidad de un compromiso real entre la sociedad, las fuerzas y la dirigencia política para que estas situaciones no se repitan.