Una enorme grieta se abrió en el terraplén de Colastiné Norte, a la altura del kilómetro 2,5 de la Ruta Provincial N.º 1. La fisura ocupa gran parte del camino y amenaza con avanzar hacia las viviendas, lo que genera alarma entre los vecinos que exigen mantenimiento y controles.
La vecina Dámaris, integrante del grupo Defensa de la Costa, explicó que la grieta no solo responde al desgaste natural, sino también al uso indebido de la defensa. “El circular con autos, camiones o maquinaria pesada produce un achatamiento y degrada la obra. Incluso, en los últimos días un camión de la municipalidad descargó un líquido que socavó aún más el terraplén”, señaló en diálogo con Mitre Santa Fe.
Según relató, la falta de controles y la utilización del espacio para tirar basura o realizar maniobras indebidas aceleran el deterioro. “El municipio no la cuida, no hay una política adecuada y eso pone en riesgo a más de 70.000 habitantes que dependen de esta defensa en épocas de creciente”, advirtió.
Los vecinos temen que, aunque hoy el río se encuentre bajo, las filtraciones y la erosión comprometan la estructura. “En épocas de lluvias o crecientes, el agua puede partir literalmente el terraplén a la mitad. Necesitamos mantenimiento constante y un plan serio”, sostuvo Dámaris.
La mujer remarcó que, pese a los reclamos, hasta ahora no obtuvieron respuestas oficiales. “Iniciamos acciones legales y presentamos pruebas, pero no alcanza con denunciar: hace falta una convivencia responsable entre municipio, empresas y vecinos. Santa Fe es vulnerable a las crecidas y el cambio climático nos obliga a cuidar estas obras de por vida”, concluyó.