La ciudad de Santa Fe vivió una madrugada complicada debido a una tormenta eléctrica de gran intensidad, con lluvias que alcanzaron entre 93 y 140 milímetros por hora. "Fue una tormenta extraordinaria", explicó Luis Mariano Cabal, Director de Gestión de Riesgo del municipio, y destacó que el sistema de drenaje respondió adecuadamente pese a la gran cantidad de agua caída en tan poco tiempo. También señaló que, debido a la geografía plana de la ciudad, el escurrimiento demora naturalmente, pero que en pocas horas los niveles de agua comenzaron a bajar.
Cabal lamentó la falta de alerta meteorológica previa y apuntó al mal funcionamiento del radar del INTA en Paraná, fuera de servicio desde fines del mes pasado. “No se le da la importancia que tiene para una ciudad como la nuestra”, expresó, y explicó que sin radar, deben guiarse por imágenes satelitales con menor precisión. Desde el municipio ya elevaron reclamos al Servicio Meteorológico Nacional y reiteraron la necesidad de contar con este instrumento clave para anticipar tormentas.
Uno de los barrios más afectados fue Barranquitas, donde la falta de energía eléctrica interrumpió el funcionamiento de las electrobombas. Esto retrasó el drenaje hasta que se pudo activar el sistema alternativo con motobombas. También hubo dificultades logísticas por el paro de colectivos, lo que obligó a movilizar al personal manualmente para poner en marcha las 18 cuadrillas activas. A pesar de ello, Cabal confirmó que todo el personal trabajó durante la emergencia y que la situación está actualmente controlada.
Finalmente, el funcionario pidió colaboración a los vecinos para mantener limpias las calles y respetar los horarios de recolección de residuos, ya que los desagües tapados complican el escurrimiento. "Estamos sacando cantidades increíbles de basura de las bocas de tormenta", aseguró. Además, recordó que cualquier reclamo puede hacerse al 0800 777 5000, e informó que se esperan lluvias intermitentes y algunas tormentas hasta el viernes por la tarde.