La preocupación de los vecinos de barrio Siete Jefes volvió a instalarse con fuerza en las últimas horas, luego de que se viralizaran en redes sociales numerosos videos que muestran ruidos, picadas y grandes concentraciones de jóvenes en la zona del Faro, en la Costanera Oeste. Lorenzo Castella, referente vecinal, explicó que la situación no es nueva y que, pese a los reclamos, el problema persiste hace años.
Según relató, el punto de encuentro habitual es la rotonda del Faro, donde cada noche se reúnen grupos que gritan, cantan y circulan con motos cuyos escapes libres generan estruendos similares a detonaciones. Castella recordó que la normativa vigente establece sanciones claras para este tipo de infracciones, incluyendo secuestro de motos y destrucción de caños de escape. Sin embargo, el pedido central de los vecinos es que las autoridades hagan cumplir esas reglas de manera constante.
El referente señaló que, si bien en ocasiones se instalan operativos de control, estos no resultan suficientes. La presencia policial por unas horas reduce temporalmente el ruido, pero una vez que los móviles se retiran, la situación vuelve a repetirse. “No son controles efectivos”, insistió, y remarcó que los vecinos deben recurrir al 911 o al 0800 municipal cada vez que la molestia se vuelve insoportable.
Castella contó que mantienen un diálogo permanente con el municipio, presentando notas y participando de reuniones distritales. En la próxima semana esperan un nuevo encuentro con el intendente para reiterar los reclamos, entre ellos la necesidad de medidas sostenidas y no operativos aislados. También valoró la construcción de mandapeatones sobre Almirante Brown y los que están previstos para Siete Jefes, aunque advirtió que su finalización se postergará por los Juegos del Sur.
El problema se agrava en épocas de calor, donde las reuniones y los ruidos ya no se limitan a fines de semana o vísperas de feriados, sino que comienzan a darse casi todos los días. Castella recordó que durante las fiestas del año pasado se implementó un operativo exitoso que peatonalizó parte de la Costanera e impidió el ingreso de autos y motos, demostrando que “cuando se quiere, se puede”.
A los reclamos por el ruido se suma otro problema creciente: la falta de baños públicos en toda la Costanera. El vecino afirmó que esta carencia provoca situaciones indignantes, ya que muchas personas utilizan los frentes de las casas como sanitarios, algo que quedó registrado en diversos videos. “Santa Fe necesita baños públicos a lo largo de toda la Costanera, no es una inversión tan grande y es una necesidad urgente”, señaló.