Agustín Imoberdorf se fue de Rafaela siendo apenas un adolescente. Hoy, con 15 años y una adaptación ya consolidada, transita su tercer año en las divisiones inferiores de Talleres de Córdoba, uno de los clubes formadores más importantes del país. “Este va a ser el tercer año, hace 2024 que me fui”, cuenta con naturalidad, pero detrás de esa frase hay un proceso cargado de desafíos y aprendizajes. Su llegada al club cordobés se dio a través de pruebas. “Venían acá a Ben Hur a hacer pruebas o, si no, yo iba para Córdoba”, recuerda. En Talleres no está solo: junto a él también se formaron otros jugadores rafaelinos. “No soy el único, hay dos más, Martín Rivero y Joaquín Ravasio”, detalla. Deportes 16 de Febrero de 2024 De la cantera de Ben Hur a Talleres     Imoberdorf vive en el centro de formación del club, en la pensión. “Tenemos para comer, para merendar, dormir y todo, es re cómodo”, explica. Se fue de su ciudad con apenas 13 años. “Tenía trece, cumplí catorce, y ahora este año ya cumplo dieciséis”, agrega. El proceso de adaptación no fue sencillo. “Al principio fue difícil, como todo, pero tuve a mi familia que me apoyó en todo. Tener la familia cerca me facilitó mucho y me pude adaptar bien”, señala. Hoy, la realidad es otra: “Ahora estoy muy cómodo”. Dentro de la cancha, el cuerpo técnico tiene claro su rol. “Me pide que sepa hacer lo que yo sé hacer: jugar ahí arriba, estar en el área, esperar centros, rebotar, definir”, describe. Su contextura física también juega a favor: mide 1,82 metro. “Ayuda un poco, para los centros”, admite. En la última temporada Agustín se despachó con 23 goles     El día a día en Talleres es exigente y ordenado. “Nos levantamos temprano, a las 6 de la mañana. A las 7 y media arranca el entrenamiento hasta las 10 y media u 11. Después almorzamos y a la una vamos al colegio hasta las 7 y media”, relata. La formación educativa es un eje clave. “Están bastante por detrás de eso, es importante”, remarca, y aclara que no tiene inconvenientes con la escuela: “La voy llevando bien, así que también feliz por eso”. En la pensión conviven alrededor de 80 chicos. “En mi habitación estoy con un compañero más, no estoy solo”, comenta. La convivencia, asegura, es fundamental: “Es importante tener una buena relación para que sea más fácil todo”. Agustín en sus inicios en Ben Hur     Futbolísticamente, los números avalan su presente. El año pasado terminó en Octava División y este año dio el salto a Séptima. “Hice 23 goles en 31 partidos”, cuenta con satisfacción. Sobre su estilo, se define sin estridencias: “Soy más capaz para definir, defino tranquilo, a colocar, siempre ayudando al equipo”. En cuanto a referentes, no duda. “Me identifico con Julián Álvarez, me gusta mucho Ronaldo también”, confiesa. Y respecto al futuro, mantiene los pies sobre la tierra: “Mi sueño es ir paso a paso, que se vaya dando todo”. Una idea que repite cuando piensa en llegar a Primera: “Hay que estar preparado siempre, y yo me estoy preparando”, concluyó. Entrevista completa: AGUSTIN IMOBERDORF - Futbolista rafaelino que se desempeña en las inferiores de Talleres