El crecimiento de las plataformas de alquiler temporario como Airbnb y Booking también llegó a Rafaela y abrió un debate que involucra a propietarios, usuarios, al sector hotelero y a las autoridades. Así lo planteó Jorge Binaghi, presidente de la Cámara de Propietarios de Hoteles, Bares, Confiterías y Afines de Rafaela, en una extensa entrevista donde analizó la tendencia, la falta de regulación y los riesgos asociados a este tipo de alojamiento. Binaghi explicó que estas plataformas, que funcionan desde hace años a nivel mundial, permiten alquilar departamentos, casas, quintas o incluso habitaciones por uno o pocos días, a cambio del pago de una comisión. “Los propietarios apelan a estas plataformas porque les permiten generar mayores ingresos que un alquiler tradicional, pero también es cierto que hay que tener una vivienda equipada para brindar un buen servicio”, señaló. Si bien suelen asociarse a ciudades turísticas como Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario o Bariloche, el dirigente remarcó que este sistema también funciona en ciudades que no están ligadas al turismo tradicional. “Rafaela existe dentro de estas plataformas. Hay departamentos y casas que se pueden alquilar por un día, dos o una semana, en reemplazo de métodos tradicionales como el hotel”, indicó. Uno de los ejes centrales de la preocupación del sector es la falta de regulación. Binaghi sostuvo que en otras ciudades y países ya se avanzó con normativas claras. “En Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en países de Europa, las plataformas tienen que registrarse y quienes ofrecen una propiedad deben exhibir un registro otorgado por el municipio, donde se evalúa qué se ofrece y si se cumplen las medidas de seguridad”, explicó. En ese sentido, recordó que en su momento se firmaron acuerdos con autoridades provinciales y municipales, pero que en la práctica el control sigue siendo insuficiente. Desde la Cámara ponen el foco especialmente en la seguridad. “En los hoteles hay un registro obligatorio: se pide el documento, se completa una ficha, se firma y se informa quién se aloja. Hoy, con la tecnología, esa información puede estar disponible para la dependencia que se requiera”, remarcó. En contraste, advirtió que en los alquileres temporarios muchas veces no existe ese control. “Alguien puede venir a Rafaela, alojarse en un lugar y nadie se entera. A nivel seguridad, eso es un problema”, afirmó. También planteó interrogantes sobre la falta de datos claros del propietario y del inquilino. “Teóricamente debería existir un contrato entre ambas partes, con exhibición de documentación. Pero hay tanta oferta y competencia que muchas veces se prioriza el precio o la facilidad, sin pedir nada”, señaló. Esa falta de controles, advirtió, ya generó situaciones graves en otras ciudades, como escapes de gas o problemas edilicios, sin responsables claros. “Después vienen las desgracias y nadie controla”, alertó. Respecto al costo para el usuario, Binaghi desmitificó la idea de que el alquiler temporario sea siempre más barato que un hotel. “La diferencia hoy es muy poca. Hay de todo: algunos muy baratos y otros más caros, depende de lo que ofrecen. Muchos brindan un servicio muy completo, con ropa de cama, vajilla y equipamiento similar al de un hotel”, explicó. En ese punto, mencionó que equipar una unidad para alquiler temporario implica una inversión importante. “Se habla de entre 5.000 y 6.000 dólares para amoblar un departamento con aire acondicionado, televisor, lavarropas y todo lo que exigen las plataformas”, indicó, citando experiencias de otras ciudades como Rosario, donde incluso fue necesaria una ordenanza para frenar el avance de este negocio dentro de edificios pensados originalmente para vivienda permanente. Consultado sobre si consideran a estas plataformas como competencia desleal, Binaghi fue contundente: “La verdad que sí”. Recordó que durante años el sector hotelero debió afrontar costos y tributos que no alcanzaban a los alquileres temporarios, como derechos vinculados a la comunicación pública. “Hoy eso se equilibró un poco gracias a modificaciones normativas, pero durante mucho tiempo fue un alquiler informal que competía en desigualdad”, sostuvo. Finalmente, el presidente de la Cámara insistió en la necesidad de mayores controles en Rafaela. “Nosotros tenemos todos los registros de las personas alojadas y los ponemos a disposición de las fuerzas que lo necesiten. Lo que pedimos es que haya reglas claras para todos, controles y condiciones de seguridad tanto para quien alquila como para quien se aloja”, concluyó. El debate, que ya atraviesa a grandes ciudades del país y del mundo, empieza a instalarse con fuerza también a nivel local, en un contexto donde la tecnología avanza más rápido que la regulación. Jorge Binaghi - Pte. de la cámara de Propietarios de hoteles, bares y restaurantes