La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (APYME) de Santa Fe manifestó su fuerte preocupación por el actual escenario económico y advirtió que el “shock inflacionario” ya está teniendo consecuencias profundas tanto en el sector productivo como en la vida cotidiana de la población. A través de su presidente, Mario Galizzi, la entidad señaló que, más allá de los indicadores oficiales que ubican la inflación mensual en torno al 3%, la realidad que enfrentan las pymes y las familias es mucho más compleja. Según explicaron, abril comenzó con fuertes subas en los combustibles, lo que impacta directamente en los costos logísticos y genera aumentos en cadena. En ese marco, desde APYME remarcaron la creciente pérdida del poder adquisitivo. Actualmente, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica en $357.800, muy por debajo del costo de una canasta familiar que ya supera el millón y medio de pesos. “Es una cifra que no resiste análisis”, sostuvo Galizzi, al advertir sobre la ampliación de la brecha social. Otro de los puntos críticos señalados es el fuerte endeudamiento de la población. De acuerdo a datos citados por la entidad, más del 90% de las personas busca nuevos créditos, no para invertir sino para cubrir gastos básicos o incluso pagar deudas anteriores, lo que configura un escenario de creciente morosidad. Desde APYME alertaron que esta situación ya se traduce en una caída del consumo interno y en un freno de la actividad productiva. Muchas empresas enfrentan dificultades para trasladar costos, lo que deriva en reducción de turnos, menor actividad e incluso cierres. “Estamos ante un problema social y productivo masivo”, advirtió Galizzi, quien además reclamó medidas urgentes para recomponer el mercado interno y sostener tanto a las pymes como a los trabajadores. Comunicado de APYME