Como cada diciembre, la Catedral San Rafael se convierte en un punto de encuentro para la solidaridad con la instalación del tradicional Árbol de la Caridad, una iniciativa impulsada por Cáritas Parroquial que invita a la comunidad rafaelina a colaborar con hogares que acompañan a personas en situación de vulnerabilidad. La propuesta fue comentada en una entrevista realizada en la Catedral con Andrea Peretti, miembro de Cáritas parroquial, quien explicó que se trata de una acción que se sostiene desde hace varios años y que siempre encuentra una respuesta generosa por parte de la comunidad. Árbol de la Caridad     “El 8 de diciembre armamos el arbolito y colgamos adornos que tienen, en la parte de atrás, un elemento específico que pedimos. La idea es que la gente retire el adorno, compre ese producto y luego lo acerque a la Catedral”, detalló Andrea. Destino de las donaciones: Hogar Don Orione y Casa de Nazareth     Los elementos recolectados a través del Árbol de la Caridad serán destinados al Hogar Don Orione y a la Casa de Nazareth, dos instituciones que cumplen un rol fundamental de acompañamiento y contención en la ciudad.     En el caso del Hogar Don Orione, los productos solicitados son: Pasta dentalCepillos de dientes para niñosPañuelos descartablesPapel higiénicoPapel de cocina Mientras que la Casa de Nazareth, que aloja a familiares de personas internadas en el Hospital Jaime Ferré —en su mayoría provenientes de otras localidades—, necesita: LecheYerbaAzúcarLavandinaDetergentePapel higiénicoPapel de cocina “Son familias que atraviesan momentos muy difíciles. En la Casa de Nazareth pueden dormir, cocinar, lavar su ropa y tener un lugar digno mientras acompañan a un ser querido que está internado, muchas veces en terapia intensiva”, explicó Andrea. Las donaciones pueden acercarse hasta fin de año. Durante los horarios de misa, se pueden dejar en los canastos ubicados al pie del árbol, y fuera de ese horario, en la secretaría parroquial de lunes a sábado, de 9 a 12 horas. Bono solidario para sostener la vida parroquial En el mismo marco solidario, la Catedral San Rafael también lanzó la venta de su tradicional bono contribución, una herramienta clave para afrontar los gastos de funcionamiento y mantenimiento del templo. En diálogo con este medio, Graciela Tosolini, integrante del Consejo de Asuntos Económicos, explicó que el bono tiene un valor de 5.000 pesos y que la totalidad de lo recaudado proviene exclusivamente del aporte de la comunidad.     “No recibimos ningún tipo de subsidio ni ayuda estatal. Todo se sostiene gracias a la generosidad de la gente: las colectas, los tés benéficos, la cena parroquial, la venta de pollos y ahora este bono”, señaló Graciela. La parroquia debe afrontar gastos corrientes como servicios, impuestos, sueldos, seguros y aguinaldos, además del mantenimiento de un templo histórico de grandes dimensiones. Durante el último año se realizaron importantes obras de reparación de techos, canaletas y salas de catequesis, y para el próximo período se proyectan mejoras en otras salas, la secretaría parroquial, los baños y la casa parroquial. Premios y puntos de venta El sorteo del bono será el 17 de enero, y los premios incluyen: Un viaje a Merlo para dos personas con pensión completaDos colchones de una plazaUn televisorUna bicicletaUna caja de productos lácteos de una empresa rafaelinaUn secador de pelo El bono puede adquirirse a la salida de las misas o en la secretaría parroquial, de lunes a sábado, de 9 a 12 horas. Un gesto que se multiplica Tanto el Árbol de la Caridad como el bono solidario reflejan el espíritu comunitario que caracteriza a la Catedral San Rafael y a la ciudad de Rafaela. “Siempre tenemos muy buena respuesta, y eso nos anima a seguir adelante”, destacó Graciela. En tiempos donde la solidaridad se vuelve imprescindible, una pequeña acción puede convertirse en un gran alivio para otros. La invitación está abierta: colaborar es sencillo, y el impacto, enorme.