El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este lunes que el esquema de protección del senador y candidato presidencial Miguel Uribe fue “extrañamente reducido” antes del atentado a balazos que sufrió el sábado en Bogotá. Uribe, de 39 años y referente del partido de derecha Centro Democrático, fue alcanzado por tres proyectiles durante un acto de campaña y se encuentra internado en terapia intensiva, con pronóstico reservado. “El día del atentado, el número de escoltas fue reducido de siete a tres personas”, escribió Petro en la red social X, en alusión al dispositivo coordinado por la Unidad Nacional de Protección (UNP), organismo oficial encargado de brindar custodia a políticos y figuras amenazadas. El caso generó un fuerte revuelo institucional. El abogado de Uribe presentó una denuncia penal contra el director de la UNP, acusándolo de desatender más de veinte pedidos de refuerzo del esquema de seguridad realizados desde comienzos de año. “Pedimos a la fiscalía que investigue si por omisión el Estado dejó en total indefensión a mi cliente”, sostuvo el letrado. La fiscal general Luz Adriana Camargo, por su parte, relativizó la versión del Ejecutivo. Aseguró que el esquema asignado a Uribe “era el mismo que tienen otros congresistas: siete escoltas y dos vehículos blindados”. En una conferencia de prensa, evitó confirmar si esa cobertura fue modificada el día del ataque. El presunto agresor, un adolescente de 15 años, fue detenido en el lugar por el equipo de seguridad de Uribe. Según los videos de cámaras de seguridad, varias personas lo persiguieron inmediatamente después del atentado. El joven permanece bajo custodia judicial y podría enfrentar hasta ocho años de reclusión si es hallado culpable, aunque no sería enviado a una prisión común. La hipótesis principal apunta a que el atacante fue reclutado por una red de sicarios que utiliza menores de edad para cometer asesinatos por encargo. Por ahora, no hay pistas firmes sobre los autores intelectuales del atentado. Tampoco se habían registrado denuncias previas de amenazas contra Uribe ante la fiscalía. En su último parte médico, la clínica Fundación Santa Fe informó que el dirigente opositor “ha tenido una escasa respuesta a las intervenciones y los manejos médicos realizados”. La situación clínica sigue siendo crítica.