El mercado cambiario argentino cerró marzo con una marcada tendencia bajista del dólar, que acumuló una caída cercana al 15% en el mes y consolidó su mejor desempeño en lo que va del año. La baja se dio en un contexto de abundante oferta de divisas y una sostenida intervención del Banco Central (BCRA). De acuerdo con datos del mercado, el tipo de cambio mayorista se mantuvo por debajo de los $1.400 hacia el cierre del mes, consolidando varios meses consecutivos de estabilidad y retroceso nominal. Este comportamiento respondió, en gran parte, a un exceso de oferta de dólares impulsado por la liquidación del sector exportador y el ingreso de divisas financieras, lo que permitió al BCRA intervenir sin presionar al alza el tipo de cambio. En ese contexto, la autoridad monetaria aceleró su ritmo de compras y adquirió más de USD 1.600 millones durante marzo en el mercado oficial, fortaleciendo su posición en términos de acumulación de divisas. Sin embargo, este proceso tuvo una contracara: las reservas internacionales no reflejaron esa mejora. Por el contrario, registraron su mayor caída mensual en la actual gestión, afectadas por pagos de deuda a organismos internacionales, variaciones en activos y otros factores contables. A nivel regional, el comportamiento del peso argentino se destacó frente a otras monedas de América Latina, en un trimestre en el que el dólar mostró fortaleza global, aunque con desempeños dispares entre países. De cara a los próximos meses, analistas advierten que la actual “pax cambiaria” podría enfrentar desafíos. Si bien el mercado espera que el tipo de cambio continúe corriendo por detrás de la inflación en el corto plazo, no descartan una aceleración del ritmo de devaluación hacia la segunda mitad del año. Así, el cierre de marzo deja un escenario mixto: estabilidad cambiaria y compras récord del BCRA, pero con una dinámica de reservas que continúa siendo una de las principales fuentes de preocupación para el mercado.