La Cámara de Diputados de Santa Fe se prepara para debatir un proyecto de ley que establece un marco de atención y acompañamiento en salud mental perinatal, con el objetivo de promover el cuidado integral durante el embarazo, el parto y el puerperio. La propuesta también incluye acciones destinadas a la atención de niñas y niños de hasta dos años. El texto define la salud mental perinatal como la promoción del bienestar psicológico y emocional de la mujer o persona gestante en las etapas mencionadas, incorporando estrategias preventivas y de acompañamiento. La iniciativa surge en un contexto nacional donde distintos estudios señalan un aumento de los cuadros de ansiedad, depresión y angustia vinculados al embarazo y la maternidad. El proyecto cuenta con dictamen favorable de la Comisión de Salud y se tratará en el recinto el próximo 27 de noviembre. En caso de ser aprobado, llevará el nombre de “Ley de Salud Mental Perinatal”, y estará bajo la órbita del Ministerio de Salud provincial, como autoridad de aplicación. Entre las funciones previstas se incluyen la realización de campañas de sensibilización y difusión, la creación de espacios comunitarios de diálogo, la formación de equipos interdisciplinarios capacitados, y la garantía del acceso a tratamientos y acompañamiento psicológico en el primer nivel de atención. La normativa propone que todos los equipos de salud, públicos y privados, brinden una atención integral, continua y humanizada, basada en la escucha activa y el respeto. También prevé la asignación presupuestaria específica y la implementación de un sistema de información y estadísticas para evaluar y planificar políticas públicas sostenibles en el tiempo. A nivel internacional, existen antecedentes de políticas similares que incorporan la detección temprana de síntomas de depresión y ansiedad posparto. En el ámbito nacional, la Ley de los Mil Días (N.º 27.611) ya contempla la atención integral de la salud durante el embarazo y la primera infancia, con un enfoque preventivo. La iniciativa santafesina busca ampliar este abordaje, integrando la salud mental como un componente esencial del bienestar materno, familiar y comunitario.