Una escuela de Villa Cañás, provincia de Santa Fe, se convertirá desde el 11 de agosto en la primera institución educativa del país —y de Latinoamérica— en testear a SOE, una profesora de inteligencia artificial desarrollada en Ecuador. Se trata de una experiencia inédita en la que la EEEMPI 3004 "San José" utilizará esta herramienta tecnológica en un curso breve sobre marketing e inteligencia artificial. La directora del establecimiento, Gabriela Farina, explicó: "ZOE no es un androide, ni un holograma, ni un robot que entra al aula. Es una asistente virtual que trabajará con los chicos durante 15 días, solo en ocho módulos de 15 minutos." La propuesta no busca reemplazar a docentes, sino complementar contenidos en un entorno digital. “SOE no va a enseñar cualquier cosa ni hablar de lo que sea como otras IA. Solo responde sobre los temas del curso”, aclaró Farina. Las clases se darán a través de la plataforma Canvas y los estudiantes podrán acceder desde celular o computadora, de forma sincrónica o asincrónica. Además, usarán WhatsApp para consultas limitadas al contenido del taller. “Los chicos no podrán hablarle de otro tema y nosotros no vemos sus preguntas, pero sí monitoreamos el avance desde un perfil docente”, señaló. La iniciativa surgió a partir del interés de un empresario local, padre de exalumnos, que se contactó con el desarrollador de ZOE tras detectar que sus hijos, recién graduados universitarios, enfrentaban dificultades en el ámbito laboral por no tener formación en inteligencia artificial. La experiencia generó un impacto nacional inesperado.     repeat play pause stop mute un mute Update Required To play the media you will need to either update your browser to a recent version or update your Flash plugin.         Más allá de la innovación, Farina remarcó el compromiso institucional de hacerlo de manera regulada y sin invadir el rol docente. “Nosotros consultamos al Ministerio antes de aplicar para ser los testeadores. ZOE no le saca trabajo a nadie. Nunca va a saber más que un docente de carne y hueso”, sostuvo. Y agregó: “No ve si el alumno desayunó, si discutió con un compañero. Por eso, junto con la tecnología, tiene que venir una reforma en la educación emocional.” La experiencia genera entusiasmo tanto entre docentes como estudiantes. “Los profes están con muchas ganas. Son tan aventureros como nosotros. Y cuando los chicos se enteraron que eran los primeros en Latinoamérica, se llenaron de orgullo”, destacó. Finalmente, la entrevistada expresó que esta experiencia es solo una muestra del mundo que se avecina: “Nos preguntamos qué va a pasar dentro de cuatro años en el conocimiento. No queremos alarmarnos, pero esto avanza de forma exponencial. Lo importante es que los chicos tengan curiosidad y sepan usar estas herramientas como trampolines hacia el saber.”