El último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) para el centro norte de la provincia de Santa Fe, difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe y correspondiente al período comprendido entre el 25 de febrero y el 3 de marzo de 2026, reflejó un escenario climático favorable para la evolución de los cultivos, con especial impacto en la soja temprana y tardía. El relevamiento abarca doce departamentos del área agrícola santafesina: Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y San Jerónimo. Según el informe, durante varios días previos a las lluvias las labores agrícolas se desarrollaron con normalidad. En ese lapso avanzaron las tareas de cosecha de girasol y maíz temprano, además de aplicaciones de fertilizantes, herbicidas e insecticidas, junto con los habituales monitoreos de los cultivos. Evolución favorable de la soja temprana   La soja de primera mostró una situación particularmente positiva. De acuerdo con el SEA, “los cultivares de soja temprana se encontraron en un 98 % en estado bueno a muy bueno, con lotes excelentes”, mientras que el 2 % restante presentó condiciones entre buenas y regulares. Los lotes registraron un crecimiento sostenido y una estructura vegetal destacada, con buena altura de plantas, volumen de masa foliar y uniformidad. Los cultivos que atravesaron el desarrollo vegetativo sin inconvenientes lograron cerrar los entresurcos, florecer y avanzar hacia la etapa de fructificación. En materia sanitaria, el informe señala que no se detectaron problemas de relevancia. Solo se observó presencia puntual de arañuela, trips e isocas, situaciones que fueron controladas mediante aplicaciones específicas en los predios afectados. Buen inicio para la soja tardía También la soja tardía presentó una evolución favorable. En total se implantaron unas 595.000 hectáreas, una superficie levemente superior —un 0,2 % más— a la del ciclo anterior, que había sido de 594.000 hectáreas. Los técnicos destacaron que la oleaginosa “tuvo buena germinación, crecimiento, desarrollo vegetativo e inicio de floración sin inconveniente alguno”. No obstante, en algunos sectores con suelos de menor aptitud agrícola y en departamentos del norte se registraron episodios de estrés hídrico o térmico. En ese sentido, las precipitaciones registradas en los últimos días resultaron clave, ya que contribuirán a revertir esas condiciones y a sostener el potencial productivo de los lotes. Resultados del maíz temprano El informe también brindó datos sobre el avance de la cosecha de maíz temprano. Los cultivos mantuvieron estados generales de buenos a muy buenos, con algunos lotes calificados como excelentes. La campaña del cereal se desarrolló bajo condiciones ambientales consideradas ideales, sin registros de enfermedades ni plagas relevantes. La cosecha avanzó durante varios días gracias a la alternancia de estabilidad e inestabilidad climática. Los rendimientos obtenidos fueron variables: se registraron promedios mínimos de entre 50 y 54 quintales por hectárea, mientras que los máximos oscilaron entre 100 y 118 qq/ha. En algunos lotes puntuales se alcanzaron valores aún mayores, de entre 125 y 128 qq/ha. Girasol, sorgo y algodón En girasol, la cosecha ya finalizó en el norte santafesino, con rendimientos promedio de entre 17 y 27 qq/ha y picos de hasta 30 qq/ha. En el centro provincial la trilla avanza hacia su etapa final con resultados de 20 a 32 qq/ha, mientras que en el sur comenzaron las primeras recolecciones. En sorgo granífero, la superficie implantada alcanzó las 120.000 hectáreas, un 10 % menos que las 132.450 del ciclo anterior. La reducción se vinculó principalmente con los magros resultados obtenidos en campañas previas, afectados por déficit hídrico. Lote con girasol; en pleno proceso de cosecha, con buen desarrollo de capítulos, en el suroeste del departamento San Jerónimo.   El algodón, en tanto, registró una superficie implantada entre un 22 y un 24 % menor respecto del ciclo pasado, que había cubierto 106.100 hectáreas. Las altas temperaturas y la escasez de lluvias provocaron pérdida de turgencia, masa foliar y estructuras reproductivas en los cultivos. Agua útil y condiciones del suelo El informe también señala que el área total relevada —que comprende los doce departamentos del centro norte santafesino— acumuló tres semanas consecutivas con precipitaciones. Esta situación generó, en sectores de menor relieve, algunos encharcamientos y anegamientos. Sin embargo, en la mayor parte de la región se registró una buena infiltración del agua caída, favoreciendo las reservas de humedad del suelo. Finalmente, el SEA remarcó que la evolución de la campaña agrícola depende no solo de las condiciones climáticas, sino también de “las decisiones de cada productor, las inversiones en tecnología y los distintos manejos particulares”, factores que terminan definiendo el resultado del ciclo agrícola 2025–2026.