General Motors Argentina confirmó que su planta ubicada en General Alvear, provincia de Santa Fe, operará con actividad intermitente durante todo 2026, repitiendo el esquema de paradas mensuales implementado desde el año pasado. La decisión de la firma estadounidense implica frenar la producción una semana por mes y aplicar suspensiones laborales con pago del 75 % del salario bruto a los operarios durante esos períodos de inactividad. Según la empresa, el plan responde a un mercado automotor débil y con baja demanda, por lo que sostener este modelo ayuda a ajustar volúmenes productivos sin recurrir a despidos masivos, aunque impacta en los ingresos de los trabajadores.   Actualmente la terminal santafesina opera con menos de 600 empleados, cerca de la mitad de la dotación que llegó a tener en años anteriores, tras retiros voluntarios y ajustes en el plantel. Desde algunos sectores gremiales se advierte que la medida profundiza la incertidumbre laboral y evidencia los efectos de la crisis de la industria automotriz, con una utilización de la capacidad instalada por debajo de niveles históricos. La automotriz sostiene que no se han registrado caídas en la producción durante 2025 a pesar de las paradas periódicas, y que este esquema se proyecta como una estrategia para atravesar un contexto económico complejo.