El Gobierno nacional oficializó este martes una profunda modificación en el sistema de calificación de películas según la edad del espectador, vigente en Argentina desde hace más de 40 años, al reglamentar la Ley 23.052 mediante el Decreto 50/2026. La norma, publicada en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y del ministro Manuel Adorni, derogó el Decreto 828/84 y dispuso la disolución de la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas, organismo que hasta el momento intervenía de manera obligatoria en la clasificación de los filmes. De acuerdo a los considerandos del decreto, la decisión apunta a “adecuar los criterios a las transformaciones culturales y tecnológicas” y a agilizar procesos administrativos que, según se sostiene, generaban demoras innecesarias para la industria audiovisual. Con el nuevo régimen, la responsabilidad de asignar las categorías orientativas —ATP, +13, +16 y +18— quedará exclusivamente a cargo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), que asumirá la competencia técnica sin la intervención de una comisión colegiada. El texto oficial cuestiona la eficiencia del organismo disuelto y remarca que el Estado tendrá un rol orientativo, reafirmando que la responsabilidad principal sobre el consumo de contenidos por parte de menores recae en los padres o tutores. Entre los cambios más relevantes, se incorpora el reconocimiento de calificaciones extranjeras. Teniendo en cuenta que aproximadamente el 65% de los estrenos en Argentina provienen de Estados Unidos, el Ejecutivo consideró innecesario volver a evaluar películas que ya cuentan con clasificación de organismos internacionales estandarizados, como la MPAA. En ese sentido, las calificaciones de origen serán homologadas automáticamente a las categorías locales, aunque el Incaa conservará la facultad de modificarlas de oficio cuando existan razones de orden público.