El Ejército mexicano abatió este domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en lo que representa uno de los golpes más significativos contra el narcotráfico en los últimos años. Si bien la confirmación oficial del Gobierno federal aún estaba pendiente, la noticia fue difundida por medios nacionales de referencia como El Universal, Reforma y Televisa. De acuerdo a reportes preliminares, el operativo de fuerzas federales derivó en una reacción inmediata de células del CJNG. Grupos armados bloquearon rutas y accesos estratégicos con autos y camiones incendiados, en un intento por frenar el avance militar y sembrar temor en distintas zonas de Jalisco y Michoacán, bastiones históricos de la organización. Considerado durante años como uno de los criminales más peligrosos del continente, Oseguera Cervantes se había convertido en el principal objetivo de agencias de seguridad internacionales, especialmente tras las detenciones de Joaquín Guzmán Loera, conocido como “El Chapo”, y Ismael Zambada García, “El Mayo”, ambos referentes del Cártel de Sinaloa. El prontuario de “El Mencho” incluía acusaciones por narcotráfico a gran escala, violencia extrema y expansión internacional de drogas sintéticas. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que permitiera su captura o abatimiento. Además, Washington había catalogado al CJNG como organización terrorista por su poder de fuego y sus métodos de acción. La muerte del capo abre ahora un escenario incierto. Analistas advierten que el vacío de poder podría derivar en disputas internas y una posible fragmentación del cártel, con el riesgo de nuevos episodios de violencia en la región, en el marco de la prolongada guerra contra el narcotráfico en México.