Durante cerca de una hora deliberó en la mañana de este jueves el Concejo Municipal, cumpliendo una sesión ordinaria sin temas que generaran polémica o tuvieran alguna trascendencia especial. En ese marco, los ediles dieron aprobación a una minuta de la concejala Valeria Soltermam, orientada a que se realice una campaña de promoción sobre la denominada "ley de jarras", una norma provincial que obliga a los bares, restaurantes y locales de diversión nocturna, entre otros sitios, a garantizar el acceso de sus clientes al agua potable, sin necesidad de hacer pago alguno. Soltermam sostuvo que su iniciativa -que le fue sugerida por el profesor Juan Carlos Ceja, exdirector del Instituto Superior del Profesorado, quien le acercó la inquietud- apunta a hacer más visible un derecho elemental de los consumidores, que es desconocido aunque tiene fuerza de ley en la provincia. Los concejales, además, le dieron curso a algunas cuestiones puntuales planteadas por vecinos y trasladadas al cuerpo legislativo por los distintos bloques: insistir con un reclamo judicial para intervenir en la limpieza de una propiedad ubicada en calle Avanthay al 700; colocar lomos de burro o las medidas que se consideren pertinente en la zona de Kaiser y Arturo Illia; atender cuestiones de mantenimiento de espacios verdes y descampados en barrio Jardín, entre otras. También se aprobó un convenio con la Caja de Jubilaciones de la provincia a fin de regularizar una deuda correspondiente al mes de diciembre por parte del Estado local por aportes previsionales. Lo más importante quedó en la agenda: una reunión con el empresario que levantó un crematorio en la zona Oeste cuya habilitación está pendiente de resolución y la presentación de un proyecto urbanístico de la empresa Niwol -una sociedad controlada por la familia Lagrutta, propietaria de Rafaela Alimentos- que se levantará en la zona Oeste, en las inmediaciones del hipermercado Libertad, y que será oficialmente exhibido al Concejo el próximo martes.