En la primera cuadra de bulevar Santa Fe y en las ventanas del Museo Histórico se pudieron ver decenas de pájaros tejidos en lana: cotorras, palomas y negruchos que sorprendieron a los transeúntes. La propuesta, enmarcada dentro del arte efímero conocido como yarn bombing, buscó llamar la atención con un fuerte mensaje social: aves desplazadas de su ambiente natural que encuentran refugio en los árboles de la ciudad. “Desalojados de su hábitat natural por el hombre, buscan el calor de los árboles urbanos”, explicaron desde Bomba de Lana, un colectivo que desarrolla sus iniciativas gracias al apoyo de la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura. Intervención de Bomba de Lana