La ciudad ya transita la cuenta regresiva para la primera edición del Bingo Ilusión Celeste, que tendrá su broche de oro con la presentación de Abel Pintos en el predio del autódromo. En la antesala del show, el artista brindó una extensa conferencia de prensa acompañado por el presidente del club, Francisco Paravano, y el intendente Leonardo Viotti, donde dejó reflexiones profundas sobre su presente artístico y personal, y elogió el potencial cultural de Rafaela. Desde el inicio, Pintos puso en valor el trabajo que hay detrás de cada espectáculo. “Yo valoro mucho todo lo que pasa detrás de cada decisión de la organización de un evento. El tamaño del escenario, cómo va a estar dispuesta la gente, si va a haber una o dos bandas… son cosas que me entretienen además de cantar”, explicó. En ese sentido, destacó que un recital es el resultado del esfuerzo colectivo: “Para mucha gente termina siendo solo mi concierto, pero en realidad es el concierto de un montón de personas. Hay una enorme concentración de energía y compromiso para que eso suceda”. El cantante también agradeció la confianza de la institución organizadora. “Un club está confiando en mí, dándome una oportunidad que quizás no dimensiona. Tocar en un lugar como este tiene una trascendencia mucho más amplia de lo que imaginamos”, sostuvo, al remarcar el valor simbólico del autódromo para miles de personas, incluso más allá de la música. Rafaela, con “posición estratégica” también para la cultura   Durante el intercambio con la prensa, Pintos hizo una lectura sobre el perfil productivo de la ciudad y lo trasladó al plano artístico. “Rafaela tiene un poderío industrial y logístico muy grande desde hace muchos años. Les quiero invitar a que lo vean de la misma forma desde la música y los espectáculos”, señaló. Y fue más allá: “Tienen una posición estratégica privilegiada. Así como la tienen para la productividad, la tienen para la cultura también. Ojalá aprendan a confiar en eso y encuentren los socios estratégicos que los ayuden a desarrollarlo”. En ese marco, dejó una definición que resonó fuerte: “Veo en Rafaela una ciudad con un potencial de convertirse en una capital artística y cultural muy grande”. Para el músico, ese crecimiento depende del empuje de quienes impulsan eventos y propuestas culturales, y aseguró que le ilusiona ser parte de ese proceso cada vez que regresa. 30 años de música y una nueva etapa En plena gira por sus 30 años de trayectoria, Pintos también se permitió una mirada introspectiva. A sus 42 años, habló del momento que atraviesa: “Tengo 30 años de experiencia en algo y soy muy joven al mismo tiempo. Si Dios me lo permite, puedo tener 30 o 40 años más de esto. Eso es equilibrio para mí”. Sin embargo, reconoció que ese equilibrio abre nuevas preguntas. “Uno pasa mucho tiempo buscando estabilidad y cuando la encuentra se pregunta: ‘¿Qué hago con esto ahora?’ Ese es el momento de mi carrera”, expresó. Consultado sobre qué le diría al Abel Pintos de hace dos décadas, fue sincero: “Probablemente nada. Hace 20 años el mundo era completamente distinto. Las expectativas eran otras. Hoy todo cambia demasiado rápido”. En esa línea, afirmó que su mirada actual está atravesada por su rol como padre y por la necesidad de prepararse para un futuro incierto: “Mi mente está más puesta en las herramientas que pueda darle a mis hijos para un mundo que no tengo idea hacia dónde va”. Un acto de fe Para el artista, cada concierto sigue siendo un desafío. “El éxito tiene que ver con lo que uno ofrece y con cómo el público lo recibe. La música es un acto de fe: proponés algo y después esperás a ver cómo vuelve”, reflexionó. Con ese espíritu, se prepara para el show que cerrará una jornada que promete ser histórica para la institución organizadora y para la agenda cultural de la ciudad. La expectativa es alta, tanto para el público como para el propio cantante, que buscará —como él mismo dijo— honrar la confianza depositada y celebrar, una vez más, el encuentro entre la música y la gente. Abel Pintos en Rafaela