La obra de renovación de veredas en el centro de la ciudad ya está en marcha y atraviesa sus primeras etapas, con un avance que, si bien aún no alcanza el ritmo ideal, es considerado aceptable para el comienzo de un proyecto de estas características. Así lo confirmó Ricardo Mandrile, presidente del Consejo de Administración de COSPVAC, empresa a cargo de los trabajos. “Estamos en los comienzos, con todos los pro y las contra que tienen todas las obras al inicio. El ritmo es aceptable, aunque todavía no es el ideal”, explicó Mandrile, quien destacó que uno de los principales desafíos actuales tiene que ver con facilitar el acceso a los comercios mientras se desarrollan las tareas, especialmente durante el horario laboral. RICARDO MANDRILE VEREDAS     Buena relación con los comerciantes     En ese sentido, el presidente de COSPVAC remarcó el buen vínculo con los comerciantes, al menos en esta primera cuadra intervenida. “Por suerte, los comerciantes han sido magníficos. Tenemos muy buena relación. Así como nosotros entendemos que ellos viven de su trabajo, ellos entienden que nosotros también vivimos del nuestro”, señaló. Este entendimiento mutuo ha permitido avanzar con la obra sin mayores inconvenientes, priorizando siempre el funcionamiento de los locales comerciales durante el desarrollo de los trabajos.     Trabajo prolijo y fiel al diseño original Consultado sobre la calidad de la ejecución, Mandrile sostuvo que el resultado observado hasta el momento responde directamente al diseño establecido en los planos. “El trabajo es prolijo, es aceptable, está bien hecho, pero eso se debe al diseño. Nosotros reflejamos en la obra lo que dicen los papeles”, afirmó. Según detalló, las veredas se extenderán hasta la zona de la Jefatura, en ambas manos, abarcando también la cuadra previa a la esquina del edificio. Especial cuidado del arbolado urbano Uno de los aspectos más destacados de la obra es el cuidado del arbolado existente. Mandrile explicó que las tareas de poda de raíces están supervisadas de manera permanente por la ingeniera Albrech, en representación del municipio.     “Tenemos muchísimo cuidado con los árboles. Ella prácticamente a diario controla y ordena nuestro trabajo: qué raíz se poda, cuál no y dónde hacerlo”, indicó. Además, se están construyendo cazuelas de distintas medidas, según lo establecido en el plano. Estas cuentan con 50 centímetros de profundidad, malla para el armado del hormigón y un diseño pensado para proteger el desarrollo futuro de los árboles. “Esto no es eterno, los árboles crecen y pueden volver a generar inconvenientes con el paso de los años, incluso con especies nuevas, pero el trabajo que se está haciendo es muy bueno”, remarcó. Baldosas antideslizantes y seguras     En cuanto al material utilizado, Mandrile confirmó que las baldosas colocadas son antideslizantes, lo que las hace seguras incluso en días de lluvia. “Se puede caminar sin problemas. Hay otros modelos más rugosos, con más ‘panes’, que son aún más antideslizantes, pero dificultan la limpieza. Este es un punto intermedio, y por eso está pensado así”, explicó. Personal y plazos de obra Actualmente, la obra cuenta con entre ocho y diez trabajadores por día, número que varía según la tarea que se esté ejecutando. Respecto a los plazos, Mandrile señaló que la obra completa debería estar finalizada antes del mes de septiembre, siempre que las condiciones climáticas acompañen y no surjan imprevistos. “Puede haber demoras por cuestiones climáticas o por vicios ocultos en las veredas existentes, algo normal en este tipo de obras”, aclaró.     Un proyecto clave para el centro La renovación de veredas representa una intervención clave para mejorar la circulación peatonal, la seguridad y la estética del centro, combinando accesibilidad, materiales adecuados y respeto por el arbolado urbano. Desde COSPVAC aseguran que el objetivo es continuar avanzando con el mismo criterio de diálogo, prolijidad y cumplimiento del proyecto original.