Alrededor de las 02:30 horas de este martes, una vecina de barrio Alberdi dio aviso a la Guardia Urbana sobre ruidos que provenían desde el interior de la parroquia San Antonio, ubicada en la esquina de las calles Caseros y Víctor Manuel. Rápidamente arribaron al lugar y en la puerta de entrada se encontraron con un masculino en una bicicleta playera. Éste último se dio a la fuga perdiéndose de los agentes en calle 1° de Mayo y las vías del tren. El personal de la GUR observó que la Iglesia tenía una puerta forzada, una ventana rota y dos ventiladores en el piso, preparados para ser llevados. Aparentemente, se trataría de un masculino con varios antecedentes en la ciudad.