El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el jueves que su gobierno se prepara para iniciar ataques terrestres contra los cárteles del narcotráfico, tras varios meses de operaciones marítimas en el Pacífico y el Caribe como parte de su campaña antidrogas, aunque no ofreció detalles sobre el alcance ni el despliegue de esa iniciativa. En una entrevista emitida por Fox News, Trump subrayó que “vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles… los cárteles están controlando México”, describiendo la situación como “muy, muy triste”. El mandatario afirmó que su administración ya ha debilitado en gran medida el tráfico de drogas por mar y que el siguiente paso será ampliar las acciones sobre tierra firme. La declaración llega en un contexto de fuerte tensión con México, cuyo Gobierno ha rechazado reiteradamente cualquier intervención militar extranjera en su territorio y reafirmado su soberanía en materia de seguridad. La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que la cooperación en materia de seguridad debe darse bajo respeto absoluto de la Constitución mexicana y ha descartado la presencia de tropas estadounidenses para combatir a los cárteles. Trump también vinculó sus planes con recientes acciones en Venezuela, donde fuerzas estadounidenses realizaron una operación que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro, trasladado posteriormente a Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico. Estas acciones han generado críticas de expertos, organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales, que han cuestionado su legalidad. Hasta ahora, la Casa Blanca no ha aclarado si las posibles operaciones por tierra implicarían el despliegue de tropas en suelo extranjero ni cómo se coordinarían con el Congreso de Estados Unidos, lo que plantea interrogantes legales y diplomáticos importantes respecto a la soberanía de países aliados y al marco del derecho internacional.