La costa del litoral santafesino se prepara para vivir una intensa temporada de pesca deportiva con un calendario cargado de eventos que prometen movilizar no solo a los amantes del río, sino también a las economías locales de cada localidad anfitriona. De aquí en adelante, la agenda marca uno o dos concursos por mes, una frecuencia que genera un impacto significativo en los pueblos costeros, ya que los equipos suelen arribar tres o cuatro días antes de cada competencia para asegurar alojamiento y poner a punto sus embarcaciones. Esta movida turística se traduce en un consumo constante en supermercados, carnicerías y estaciones de servicio, dinamizando el comercio regional durante las jornadas previas a los certámenes. Entre los puntos destacados del cronograma se encuentran localidades como Romang y Alejandra, situadas sobre la ruta 1, que ofrecen paisajes ideales para el visitante. Sin embargo, uno de los hitos más esperados en la provincia es la Fiesta del Amarillo en Helvecia, un evento que ya supera los 40 años de trayectoria y se consolida como el concurso de pesca embarcada más importante de Santa Fe, solo después del de Reconquista. La celebración en Helvecia se extiende durante todo un fin de semana, comenzando con noches de peñas y bailes que sirven de antesala a la espectacular largada de más de 200 lanchas el día domingo. Más adelante en el calendario, el mes de septiembre reserva su lugar para San Javier, mientras que el foco de atención mundial se traslada a la provincia de Corrientes para la Fiesta Nacional del Surubí en Goya. Este evento, considerado el mundial de pesca más grande del mundo, espera para esta edición la participación de unas 1.100 embarcaciones. La magnitud es tal que la capacidad hotelera de Goya se ve saturada por completo, obligando a las familias locales a poner sus casas a disposición de los pescadores que llegan desde distintos puntos del país y del exterior. La experiencia en Goya se distingue por su mística nocturna: la competencia comienza el sábado por la tarde y se extiende durante toda la madrugada, culminando recién a las 8 de la mañana del domingo. Para los pescadores experimentados, que llevan décadas representando a sus peñas y participando ininterrumpidamente, este evento no es solo una competencia, sino un encuentro de camaradería donde la paciencia y la pasión por el río se ponen a prueba bajo las estrellas, con la ilusión intacta de subir al escenario a buscar un premio tras una noche de buena captura. Gustavo Cuello - Conductor de Naturaleza Viva