La tensión en el Hospital de Rafaela escaló este martes tras la denuncia pública de Gisela, hija de un paciente de 63 años que se encuentra en un estado de salud complicado. El hombre permanece internado desde el viernes pasado a la espera de una cirugía de amputación, pero un conflicto interno entre los médicos del nosocomio mantiene la intervención paralizada. El eje del reclamo reside en la negativa del equipo médico local para llevar adelante la cirugía. Según relató Gisela, su padre cuenta con una orden firmada por un cirujano cardiovascular de Santa Fe que indica la necesidad de amputar la pierna izquierda por debajo de la rodilla. Sin embargo, los ocho traumatólogos con los que cuenta el hospital local se habrían negado a intervenir. La justificación que habrían recibido de parte de los profesionales es la falta de un cirujano cardiovascular en el quirófano para acompañar el procedimiento. "Se lavan las manos. En Santa Fe me mandaron un papel firmado diciendo que el médico que debe hacer esta amputación es un traumatólogo, pero acá dicen que hace años que no se hace más así", denunció la hija del paciente.     Un cuadro desesperante: dolor y morfina   Mientras los profesionales discuten las competencias, el paciente atraviesa un cuadro de dolor insoportable. Gisela describió que su padre ya no puede dormir ni comer, y que los gritos de dolor son constantes a pesar de que le suministran morfina de manera regular. "Él no aguanta más. Si hoy no vengo yo a hablar a Dirección, nadie me da una respuesta. Me tienen a las vueltas de un lado al otro y mi papá cada vez se deteriora más para entrar a cirugía", lamentó ante las cámaras de Rafaela Noticias. Nacionales 21 de Abril de 2026 Crece la demanda de medicamentos en centros de salud por el aumento de precios   A la espera de una resolución de Santa Fe Tras el reclamo de la familia, la Dirección del Hospital habría elevado una queja formal a las autoridades de salud de la provincia en Santa Fe para destrabar el conflicto. El objetivo es obtener una resolución que obligue a los especialistas a realizar la intervención de manera inmediata. La familia advierte que el tiempo se agota y temen que cualquier nueva demora tenga consecuencias fatales. "Vamos a estar así hasta el día de mañana que pase algo, y ahí recién van a querer moverse un poquito más", sentenció Gisela. Gisela pide para que operen a su papá