El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó este viernes que fue tratado con éxito por un cáncer de próstata detectado en una etapa temprana, tras la difusión de su informe médico anual.
Según informó su oficina, el tumor fue descubierto de manera accidental durante controles posteriores a una intervención realizada a fines de 2024 por una hiperplasia prostática benigna. Una resonancia magnética de seguimiento reveló una pequeña lesión sospechosa, de menos de un centímetro, que luego fue confirmada como maligna, aunque sin metástasis.
Frente a este diagnóstico, Netanyahu optó por un tratamiento de radioterapia breve y focalizada, que resultó “completamente exitoso”, con la desaparición total de la lesión. El propio mandatario aseguró encontrarse en “excelente estado físico” tras el procedimiento.
El jefe de gobierno, de 76 años, había mantenido en reserva esta información durante meses. De acuerdo con reportes oficiales, la decisión respondió al contexto de conflicto en la región, con el objetivo de evitar que la noticia coincidiera con la guerra y fuera utilizada con fines propagandísticos por actores adversarios.
El informe también detalla que el cáncer se encontraba en una fase muy temprana, lo que permitió un abordaje menos invasivo y con altas probabilidades de éxito. En ese sentido, el propio Netanyahu instó a la población a realizarse controles médicos periódicos para detectar este tipo de enfermedades de manera precoz.
La revelación se produce en un contexto político complejo para el líder israelí, quien además enfrenta un proceso judicial por corrupción y una delicada situación regional. No obstante, desde su entorno remarcan que su estado de salud actual no afecta su capacidad para continuar al frente del gobierno.