UNICO MEDIO EN TRIBUNALES
Un hombre identificado como Alan Zapata quedó en prisión preventiva luego de una audiencia de medidas cautelares que se concretó en el mediodía de este jueves. La decisión fue suscripta por el juez Nicolás Stegmayer, quien dispuso que la medida sea sin plazos, es decir, por el período que dure el proceso, pero con la salvedad -que el magistrado siempre hace constar- de que ese período no sea desproporcionado en relación con la potencial condena que pueda recibir el imputado.
Zapata fue acusado por la fiscal Lorena Korakis de haber cometido distintos hechos. El desencadenante de su detención fue un episodio que se registró el domingo 3, cuando el muchacho -que vive en un domicilio de barrio Italia- fue sorprendido en una casa de la zona de Jaime Ferré y Brigadier López. Allí había entrado previo escalar una reja -lo que constituye un agravante legal, por la figura del "escalamiento-, cuando un vecino lo observó mientras pretendía llevarse distintos elementos: una garrafa, una amoladora y un taladro.
El vecino que observó la situación se trabó en lucha con Zapata, que no pudo escapar: a las 9.27 de la mañana, según narró la fiscal Korakis, ingresó una incidencia a la central del 911 refiriendo un disturbio en la zona. Efectivamente, otros vecinos se sumaron a la captura de Zapata, a quien varios tenían apuntado como el presunto autor de varios ilícitos en el mismo barrio en el que vive. Y la "aprehensión ciudadana" resultó en una golpiza que mandó a Zapata al hospital, por las lesiones recibidas: literalmente fue la intervención policial la que lo salvó de consecuencias peores.
El propio imputado, al hablar en la audiencia, trató de desvincularse de los hechos y aseguró que hay vecinos que le tienen bronca. La defensora oficial, Dra. Georgina Allasia, también abundó en cuestionamientos a los indicios que presentó la fiscal Korakis sobre la autoría material de los hechos (también se le imputó otro robo ocurrido en febrero), pero el juez Stegmayer consideró que se cumplían los requisitos para dejar preso al imputado mientras avanzan las investigaciones para determinar sus responsabilidades en los hechos.