En la mañana de este lunes se realizó en los Tribunales de Rafaela una audiencia de medidas cautelares en el marco de la causa que investiga el homicidio de Manuel Tisera, ocurrido en octubre de 2024 en la ciudad de Frontera. El acusado es Alexander Allende, quien ya se encuentra cumpliendo prisión preventiva por otro hecho relacionado.
La audiencia fue presidida por el juez Gustavo Bumaguin, quien resolvió declarar abstracto el planteo de prisión preventiva solicitado por la fiscalía. Si bien el magistrado dio por acreditado el hecho investigado, consideró que no correspondía dictar una nueva medida cautelar debido a que Allende ya está detenido por un episodio posterior al homicidio: cerca de un mes después, junto a otra persona, habría efectuado disparos contra una familiar de la víctima y su pareja.
El hecho
Durante la audiencia, el fiscal de Homicidios Martín Castellano reconstruyó el episodio ocurrido el 5 de octubre de 2024 en el barrio San José de Frontera. Según expuso, alrededor de las 20 horas, Manuel Tisera, de 40 años, se encontraba en la vereda de su vivienda, ubicada sobre calle 102 al 600, cuando Allende llegó al lugar en automóvil.
De acuerdo a testimonios recolectados en la investigación, el imputado estacionó a algunos metros del domicilio, descendió del vehículo portando una escopeta y comenzó a disparar desde una distancia aproximada de 25 metros. Tisera intentó huir hacia la calle y, en ese trayecto, se dio vuelta para advertir a sus familiares que se refugiaran. Luego de recorrer algunos metros, cayó gravemente herido en una cuneta frente a su casa.
El hombre fue trasladado de manera particular al Hospital Regional J. B. Iturraspe de la ciudad de San Francisco, donde falleció como consecuencia de las lesiones sufridas.
El planteo de la defensa
La defensa de Allende estuvo a cargo del abogado Ezequiel Gramoy, quien sostuvo que la muerte de Tisera se produjo en un contexto de legítima defensa. Según argumentó, su defendido habría respondido a un ataque armado perpetrado por al menos cinco integrantes de la familia Tisera.
En ese sentido, el defensor indicó que el vehículo utilizado por Allende fue entregado a la policía y que presenta más de 100 impactos de perdigones en distintas partes, lo que, a su criterio, avalaría la hipótesis defensiva.
Gramoy también señaló que el trasfondo del hecho sería un enfrentamiento previo entre ambas familias, originado —según dijo— por el supuesto robo de un teléfono celular a un integrante de la familia del imputado.
Además, sostuvo que tras la muerte de Tisera, familiares de la víctima se habrían presentado en la vivienda de Allende, donde incendiaron un automóvil, intentaron prender fuego la casa y profirieron amenazas con armas hacia las personas que se encontraban en el lugar.
La causa continúa en etapa de investigación, mientras el imputado permanece detenido por el segundo hecho violento vinculado al mismo conflicto familiar.
El caso está caratulado como homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma. De llegar a un juicio, Allende podría ser merecedor de una pena que se ubica entre los 10 a 30 años de reclusión.