En una audiencia celebrada este miércoles 10 de diciembre en la sede de Tribunales, el juez penal Nicolás Stegmayer dispuso la libertad de Thiago Ezequiel Montarzino, quien permanecía detenido desde mediados de noviembre. La resolución se adoptó luego de que el fiscal Adrián Soria y la defensa, representada por el Dr. Carlos Farias Demaldé, alcanzaran un acuerdo en relación al tipo de medidas necesarias para asegurar la continuidad del proceso.
El Ministerio Público Fiscal avaló la aplicación de un conjunto de obligaciones que el imputado deberá cumplir estrictamente: fijar domicilio; someterse al cuidado de su madre; presentarse mensualmente en la comisaría de su jurisdicción (Comisaría Nº 15); abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con los coimputados; y evitar consumos problemáticos de bebidas alcohólicas o estupefacientes.
El hecho investigado: persecución policial, disparos y secuestro de droga
La nueva resolución se inscribe en una causa iniciada tras un episodio ocurrido en la madrugada del 12 de noviembre, hecho por el cual Montarzino fue imputado junto a Ian Cruz Schand, Wanda Agustina Galván y Danisa Luisiana Castañera. Rafaela Noticias había sido el único medio presente en aquella audiencia imputativa.
Según la acusación inicial presentada por el fiscal Soria el 15 de noviembre, alrededor de las 3:10 un patrullaje nocturno observó un Renault Sandero circulando por calle Tucumán a alta velocidad y en contramano. El conductor —identificado como Montarzino— habría desoído dos órdenes de detención y realizado maniobras consideradas “temerarias”, incluso con la presunta intención de embestir a efectivos policiales. Ello desencadenó una persecución que se extendió por al menos seis barrios y concluyó cuando personal policial efectuó un disparo a una rueda del vehículo para forzar su detención sobre la vereda de calle Palmieri al 600.
Luego del procedimiento, se secuestraron 26,82 gramos de marihuana distribuidos en distintos envoltorios, 0,56 gramos de cocaína, una balanza digital, tres teléfonos celulares, $57.400, 100 dólares y un cuchillo artesanal. Esa evidencia motivó que la Fiscalía planteara inicialmente la posibilidad de una actividad de microtráfico.
Lo que declararon los imputados
A pesar de la imputación, los cuatro jóvenes declararon ante el juez Stegmayer y negaron cualquier vínculo con la comercialización de droga. Coincidieron en afirmar que todo lo secuestrado era para consumo personal y que cada uno poseía su propia porción. También rechazaron la hipótesis de un intento de embestir a policías y aseguraron que la evasión respondió al miedo a perder el automóvil, que —según expresaron— había sido tomado sin autorización del padre del conductor.
Montarzino explicó que actuó bajo nerviosismo y que nunca tuvo intención de provocar un daño. Castañera manifestó, además, que existía una denuncia por presunta violencia policial sufrida durante el procedimiento y aclaró que la balanza era utilizada únicamente para verificar el peso del estupefaciente adquirido.
La defensa pública, representada en esa instancia por Adrián Roca, respaldó integralmente las declaraciones y cuestionó la falta de elementos objetivos que permitieran sostener un posible fin de comercialización.
La decisión judicial de noviembre
En la audiencia del 15 de noviembre, el juez Stegmayer consideró que, si bien la situación era grave, la hipótesis de venta no se encontraba debidamente sustentada. Señaló que no existían tareas investigativas previas, seguimientos, cámaras, denuncias anteriores ni elementos que permitieran afirmar un propósito de distribución. Calificó esa parte de la imputación como “especulativa” en esa etapa y enmarcó el caso, provisoriamente, en una figura de tenencia simple.
Sin embargo, diferenció la situación de Montarzino respecto de los demás imputados. Consideró reprochable la conducción temeraria, la desobediencia y la resistencia a la autoridad, y sostuvo que la evasión evidenciaba escaso apego a las normas. Evaluó además que, de recaer condena, ésta podría traducirse en una pena de cumplimiento efectivo. Por ello dispuso 30 días de prisión preventiva para él, mientras que Schand, Galván y Castañera recuperaron su libertad bajo medidas. Ahora ya pasado un mes, con la libertad de Montarzino, no quedan detenidos en la causa, que continuará su curso.