En el marco de la asunción de las nuevas autoridades de la Federación de Entidades Vecinales (FEV) de Rafaela, Marisa Botto asumió la presidencia acompañada por Martín Tuninetti como vicepresidente, con el objetivo de fortalecer el vínculo entre las vecinales y el municipio, y avanzar en una agenda común para los barrios.
En diálogo con Rafaela Noticias, Botto expresó que la nueva gestión se inicia “con muchas expectativas” y destacó que vienen trabajando desde hace tiempo en la construcción de una estrategia para esta etapa. “La propuesta es mantener las mesas de diálogo, tener una llegada más fluida con el municipio y lograr lo más que se pueda para las vecinales”, sostuvo.
Por su parte, Tuninetti explicó que su decisión de integrar la conducción responde a una coincidencia en las ideas y a la confianza en el liderazgo de Botto. “La idea es trabajar, gestionar lo que los barrios necesitan y volver a unir a las vecinales”, afirmó.
En relación a las divisiones que atravesó el sector en los últimos tiempos, la flamante presidenta reconoció que no será una tarea sencilla, aunque aseguró que ya comenzaron a tender puentes. “Antes de asumir ya estuve en contacto con la mayoría de los presidentes, algunos con los que venimos trabajando hace años y otros nuevos. Así armamos esta federación”, explicó.
Entre los temas de agenda, Botto adelantó que participarán de una reunión para avanzar en la reforma de la ordenanza que regula el funcionamiento de las vecinales. En ese marco, mencionó que se debatirán aspectos vinculados a los subsidios y a la conformación de listas.
Respecto al vínculo con el municipio, señaló que su experiencia ha sido positiva. “Siempre que necesité reunirme o plantear inquietudes, me abrieron las puertas. La idea es seguir en ese camino”, indicó.
Uno de los puntos centrales abordados fue el plan de pavimentación, que genera debate en distintos barrios. Botto señaló que desde la federación propusieron diferenciar entre obras de asfaltado y repavimentación, teniendo en cuenta el contexto económico. “Hay vecinos que quieren las obras, pero no pueden afrontar los costos”, explicó.
En ese sentido, remarcó que en su barrio hay una fuerte preocupación por los valores de las cuotas. “Son sectores con muchos jubilados y cuotas de más de 100 mil pesos se hacen imposibles”, sostuvo. Además, indicó que, si bien no hay confirmaciones oficiales, se evalúa extender el plazo del registro de oposición y presentar nuevas alternativas.
Finalmente, Botto planteó como uno de los ejes de la gestión la necesidad de acercar a los funcionarios a los barrios. “Está muy bueno que vayan a las vecinales, que pongan la cara delante de la gente, que los vecinos escuchen de primera mano las propuestas y puedan sacarse las dudas. Hacia ahí queremos apuntar”, concluyó.