En el marco de una entrevista realizada en la previa del Día Internacional de la Mujer, la abogada penalista y ex jueza de Rafaela, Cristina Fortunato, analizó el rol de las mujeres en el ámbito judicial, un espacio que durante muchos años estuvo dominado mayoritariamente por hombres.
Fortunato recordó que el 8 de marzo no debe interpretarse como una fecha de celebración. “No es un festejo ni una algarabía. Es una jornada de memoria y de lucha por los derechos que las mujeres han conquistado a lo largo de la historia y que todavía hoy siguen defendiendo”, señaló.
Una trayectoria marcada por desafíos
La ex magistrada repasó parte de su recorrido dentro del Poder Judicial, donde ocupó distintos cargos como secretaria, fiscal y jueza. Durante muchos años fue la única mujer en algunos espacios de trabajo.
Según contó, uno de los mayores desafíos fue compatibilizar su desarrollo profesional con la vida familiar. “Tenía niños pequeños, me había divorciado y estaba sola en la ciudad. Tenía que hacerme cargo de mi familia, de mi trabajo y además seguir capacitándome para poder avanzar en la carrera judicial”, explicó.
Durante más de una década se desempeñó como secretaria del Juzgado de Instrucción, una tarea que implicaba acudir a escenas de hechos delictivos y cumplir extensas jornadas laborales. “Todo fue una lucha constante, porque debía sostener la familia, trabajar y capacitarme para poder concursar y seguir creciendo dentro del Poder Judicial”, recordó.
Justicia con perspectiva de género
Fortunato también se refirió a la importancia de aplicar la perspectiva de género en la justicia, una herramienta que permite analizar determinados casos teniendo en cuenta contextos de desigualdad o violencia. “No es lo mismo analizar un hecho aislado que entender que forma parte de una relación de violencia o de una situación de desigualdad estructural”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que muchos hechos de violencia comienzan con situaciones de control o dominación que no siempre incluyen agresiones físicas. “La violencia muchas veces empieza con conductas de control, críticas, aislamiento o dominación económica. Son procesos que avanzan lentamente y terminan colocando a la mujer en una situación de sometimiento”, señaló.
El debate sobre las falsas denuncias
Consultada sobre el debate en torno a las falsas denuncias en casos de violencia de género, Fortunato sostuvo que se trata de situaciones minoritarias. “Las estadísticas indican que no llegan al tres por ciento. Además, en la justicia nunca se condena solo por lo que dice una víctima, siempre hay una investigación y pruebas que respaldan los hechos”, afirmó.
También remarcó que las decisiones judiciales pasan por distintas instancias de revisión. “Los fallos son revisados por tribunales superiores, cámaras de apelación y, en algunos casos, por la Corte Suprema. Hay controles permanentes dentro del sistema judicial”, explicó.
Un mensaje para las mujeres
Finalmente, la abogada dejó un mensaje para las mujeres que atraviesan situaciones de violencia o que dudan en denunciar. “Denunciar cuesta mucho, pero es importante saber que hay personas y profesionales dispuestos a escuchar y acompañar. Siempre hay alguien que puede ayudar”, expresó.