La obra de remodelación integral de la Plaza 25 de Mayo avanza a buen ritmo y, si las condiciones climáticas lo permiten, en unos 15 a 20 días podría habilitarse parcialmente la circulación vehicular en la calle interna que conforman Rivadavia y Colón, uno de los sectores que permanece cerrado desde hace varios meses.
Así lo confirmó el secretario de Obras Públicas del municipio, Nicolás Asencio: “Ya terminamos dos cuadras, la tercera está en un 90% y estamos arrancando la cuarta. Con eso completamos la mitad oeste de la plaza”, explicó.
El tramo que se habilitaría corresponde a una “L” interna, que permitirá ingresar desde avenida Yrigoyen, recorrer Rivadavia y Colón y volver a salir por Roca. Se trata de aproximadamente un cuarto del perímetro de la plaza, que contará con adoquinado nuevo y sendas peatonales sobreelevadas.
Asencio remarcó que la circulación estará estrictamente regulada: “Va a ser solamente un carril, con una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora, y la idea es que se utilice únicamente para acceder al estacionamiento interno”, señaló. Además, aclaró que el diseño apunta a priorizar al peatón y al ciclista, especialmente en los cruces con los bulevares fundacionales, donde las sendas elevadas obligarán a reducir la velocidad de los vehículos.
Prioridad peatonal y ciclovías
Dentro del proyecto se incluye la generación de una ciclovía interna, que se conectará con el resto de los recorridos y reforzará el concepto de zona calmada. “La intención es bajar la velocidad de los autos y concientizar sobre el uso del espacio: tránsito lento, prioridad peatonal y ciclista”, indicó el funcionario.
Avance de la obra y mejoras hidráulicas
En cuanto al estado general de la plaza, Asencio precisó que el avance ya alcanza entre el 60 y el 65%, con toda la mitad oeste prácticamente terminada en lo que respecta a veredas. Uno de los puntos centrales del proyecto es la corrección de problemas históricos de drenaje.
“La plaza era una especie de palangana donde el agua quedaba estancada. Por eso levantamos el nivel unos 20 centímetros desde el centro hacia afuera, perdiendo un escalón histórico, pero logrando que el agua escurra hacia la calle”, explicó. Para ese trabajo se incorporaron alrededor de 25 camiones de tierra.
De cara a las próximas etapas, quedarán por completar los dos cuadrantes del sector este, además de la vereda central que conecta Bulgaria con Santa Fe y las dos diagonales internas, ya que el eje central —de casi dos metros de ancho— se encuentra finalizado.
“Si el clima acompaña y no tenemos lluvias importantes, la idea es habilitar este tramo en el corto plazo para darle algo de fluidez al tránsito, después de casi cuatro meses de cierre”, concluyó Asencio.