Los jardines maternales privados de Rafaela solicitaron de manera urgente una reunión con el Concejo Municipal para exponer su preocupación por la decisión de la Municipalidad de dejar de recolectar pañales usados en instituciones de nivel maternal. El pedido fue formalizado a través de una nota dirigida a la presidenta del cuerpo legislativo, Mabel Fossatti, ante la falta de respuesta a una presentación realizada en octubre del año pasado.
En el escrito, fechado el 6 de enero de 2026, las instituciones manifiestan su rechazo a la clasificación de los pañales descartables como residuos patológicos y advierten sobre el impacto económico, organizativo y sanitario que genera la medida en el funcionamiento diario de los jardines maternales.
Al considerar los pañales en esta categoría, los mismos no pueden disponerse con la basura domiciliaria y tienen prohibido su ingreso al Relleno Sanitario, ya que son de categoría especial y requieren un tratamiento y disposición final distintos, debido a su potencial infeccioso y peligrosidad; la normativa de Rafaela incluso tiene ordenanzas específicas para su manejo, exigiendo a los generadores segregarlos y tratarlos adecuadamente.
De acuerdo con la página del gobierno provincial solamente 5 empresas están habilitadas como operadores de residuos patológicos, radicados en las localidades de Rosario, Theobald, Pto. Gral. San Martín, Venado Tuerto y Santa Fe, lo que generaría un costo adicional para retirar esos residuos en Rafaela.
Según expresaron los jardines en la misiva enviada, los pañales utilizados en el cuidado cotidiano de niños y niñas en la primera infancia no constituyen residuos patológicos, sino residuos asimilables a los domiciliarios. En ese sentido, sostienen que el nuevo criterio adoptado afecta las condiciones de higiene y salubridad, el normal desarrollo de las actividades y el bienestar tanto de las infancias como del personal que trabaja en las instituciones.
Además, remarcaron la falta de instancias de diálogo institucional y señalaron que los jardines maternales cumplen una función educativa y social esencial en la comunidad, acompañando a las familias y garantizando derechos desde los primeros años de vida. Por ello, solicitaron una reunión “a la mayor brevedad posible” para exponer su situación y buscar una solución consensuada.
Antecedentes en el Concejo
El reclamo se inscribe en un debate que ya había llegado al Concejo Municipal en noviembre de 2025, cuando los concejales María Paz Caruso, Juan Senn, Martín Racca y Valeria Soltermam presentaron una Minuta de Comunicación que fue aprobada por el cuerpo legislativo.
En esa iniciativa, se solicitó al Departamento Ejecutivo Municipal que informe sobre las notificaciones que la Dirección de Ambiente estaba realizando a distintas instituciones —como geriátricos y jardines de infantes— respecto a la disposición de pañales, advirtiendo que ya no podrían ser ingresados al Complejo Ambiental como residuos sólidos urbanos.
En los fundamentos del proyecto, el bloque opositor señaló que se estaba exigiendo a las instituciones clasificar los pañales como residuos patológicos, lo que implica su transporte y disposición por operadores habilitados, con un costo significativamente mayor. Los ediles advirtieron que existen normativas locales que definen claramente qué residuos son considerados patológicos y cuestionaron si el cambio de criterio contaba con respaldo normativo vigente.
Asimismo, plantearon que este tipo de residuos no solo se genera en geriátricos y jardines maternales, sino también en guarderías, escuelas e incluso en domicilios particulares, sin que estuviera claro si el nuevo criterio alcanzaba o alcanzará también a las familias.