Cada vez es más común ver monopatines eléctricos en Rafaela, aunque no siempre de la manera adecuada. En la práctica cotidiana, se los observa circular por veredas, sin elementos de protección y, en algunos casos, incluso trasladando a menores como acompañantes, algo que está prohibido. También es frecuente advertir maniobras que no respetan normas básicas de tránsito, lo que empieza a generar preocupación.
Este medio de transporte viene ganando terreno por su practicidad y bajo costo en comparación con otros vehículos. Hoy, en el mercado, los monopatines eléctricos pueden conseguirse desde 500.000 hasta más de 1.500.000 pesos, según sus características, autonomía y calidad. Su principal atractivo radica en que no requieren licencia de conducir ni seguro obligatorio, lo que facilita su acceso.
En Rafaela rige desde 2022 una normativa específica para los vehículos de movilidad personal (VMP), que establece reglas claras para su circulación. Entre las principales disposiciones se destacan:
- Velocidad máxima: 30 km/h
- Edad mínima: 16 años
- Uso obligatorio de casco
- Portar DNI
- Circular por ciclovías cuando existan
- Respetar todas las normas de tránsito
Además, se exige no llevar pasajeros, no usar auriculares, mantener ambas manos en el manillar, no circular por avenidas sin ciclovías y verificar el estado del rodado antes de salir.
A pesar de que la ordenanza está vigente desde hace cuatro años, no se registran hasta el momento actas de infracción específicas vinculadas al uso de monopatines en la ciudad. El crecimiento sostenido de este tipo de movilidad plantea un desafío para Rafaela. Si bien se trata de una alternativa moderna, económica y sustentable, su expansión sin controles ni cumplimiento de normas podría derivar en mayores riesgos viales.
En ese contexto, el uso de monopatines aparece como un tema que deberá ser atendido en el corto plazo, para evitar que la situación se desborde en un futuro no tan lejano, teniendo en cuenta el ritmo con el que este medio de transporte viene ganando espacio en las calles de la ciudad y la complejidad del tránsito en Rafaela.