En el marco de las acciones de prevención, control y concientización contra el dengue, el Gobierno Municipal llevó adelante un Operativo Dengue en el Balneario Municipal, destinado a niños y familias que participan de la colonia de vacaciones. La actividad contó con la participación de autoridades municipales y provinciales, equipos técnicos y personal de salud.
Durante la jornada, el intendente Leonardo Viotti destacó el trabajo articulado con el Gobierno provincial y señaló que el operativo forma parte de una estrategia sostenida que se desarrolla en distintos puntos de la ciudad. En este caso, la actividad se concentró en la colonia del balneario, donde participan alrededor de 150 niños divididos en grupos que rotan entre distintas estaciones educativas.
Según explicó el mandatario, los niños reciben capacitación sobre dengue, residuos y cuidado ambiental, con propuestas prácticas como el laboratorio entomológico, donde observan huevos y larvas del mosquito Aedes aegypti, y estaciones destinadas al descacharrado. “La idea es que los chicos aprendan y luego repliquen estos conocimientos en sus casas, porque son formadores de los adultos”, señaló.
También remarcó que el descacharrado representa el eje central de la prevención, al sostener que “el 90% del trabajo para combatir el dengue es eliminar los recipientes que acumulan agua”. En ese sentido, aclaró que la fumigación no es una solución masiva, sino una acción puntual que se realiza únicamente ante la detección de casos confirmados, y que el uso indiscriminado de productos puede resultar contraproducente.
Asimismo, subrayó la continuidad del programa Objetivo Dengue, una iniciativa provincial que se encuentra en marcha desde hace varios años y que permitió obtener resultados positivos a partir de la coordinación entre Provincia y municipios.
La prevención como principal herramienta
Por su parte, el secretario de Salud, doctor Daniel Marfortt, sostuvo que la prevención es la herramienta fundamental para enfrentar el dengue. “No hay tratamiento específico para la enfermedad, es sintomático, y no se transmite de persona a persona. La clave es evitar que el mosquito se reproduzca y evitar la picadura”, explicó.
Marfortt indicó que, actualmente, no se registran casos de dengue en la ciudad, aunque sí se confirmó la presencia del mosquito a través de ovitrampas instaladas en distintos barrios. En ese contexto, advirtió que los casos suelen aparecer hacia fines de febrero o principios de marzo, especialmente en períodos de lluvias.
El funcionario remarcó la importancia del uso de repelente, especialmente al regresar de vacaciones, ya que una persona infectada puede transmitir el virus a través de la picadura de un mosquito local. “Si evitamos la picadura, evitamos que el virus se disemine”, señaló.
Además, explicó que el aumento del dengue a nivel mundial está vinculado al cambio climático y a los hábitos urbanos que favorecen la acumulación de recipientes con agua. “Permitimos que el mosquito crezca en nuestros patios, y ahí está el problema”, afirmó.
Trabajo conjunto con la Provincia
La directora provincial de Prevención y Promoción de la Salud, Analía Chumpitaz, explicó que la actividad realizada en el Balneario Municipal forma parte del denominado “Día D”, una propuesta educativa enfocada en el descacharrado como principal medida de prevención del dengue. “La idea es que los chicos aprendan a eliminar los reservorios donde el mosquito pone sus huevos y puedan replicarlo en sus casas”, señaló.
La funcionaria informó que hasta el momento no se registran casos autóctonos de dengue en la provincia de Santa Fe, aunque aclaró que sí hay casos en otras zonas del país, por lo que los equipos de salud se mantienen en alerta. “Hemos elevado el nivel de vigilancia y trabajamos de manera permanente con casos sospechosos y bloqueos”, indicó.
Chumpitaz destacó además el trabajo articulado con municipios y comunas, y la distribución de equipamiento y recursos que permite intervenir de manera localizada. “Cada localidad conoce sus propios modos de vida y puede trabajar mejor en su territorio”, afirmó.
Finalmente, remarcó la importancia de sostener la concientización en el tiempo y el rol de los niños como agentes multiplicadores. “Los chicos son los mejores transmisores de hábitos y ayudan a cambiar conductas en las familias”, concluyó.
El rol de los niños en la concientización
Tanto desde el municipio como desde la provincia coincidieron en destacar el papel de los niños como multiplicadores de conductas preventivas. Chumpitaz señaló que la experiencia demuestra que los niños son clave para modificar hábitos en las familias, tal como ocurrió en otras campañas sanitarias.
En ese marco, explicó que las actividades incluyen el uso de lupas y microscopios para observar larvas y huevos del mosquito, con el objetivo de que los niños comprendan que esos organismos pueden encontrarse en pequeños recipientes dentro de los hogares.
Finalmente, las autoridades remarcaron que la concientización debe ser constante y que la prevención del dengue requiere del compromiso cotidiano de la comunidad, a través del descacharrado, el uso de repelente y la eliminación de recipientes con agua estancada.